Respuesta de coments por maggie:
Moi: Esperemos que este compense que el otroo se te haya hecho cortito y en cuanto a BBDC prometo actu antes del lunes
Shir: Ya va a llegar Shir, ya va a llegar
Sue: Nuestro chico es curioso por naturaleza como todo buen periodista y puede que le traiga algunos problemas, nos alegra que te vaya gustando Sue, y en cuanto a BBDC Maggie (yo) promete solemnemente no descuidarlo tanto otra vez
Merike: Ya casi se encuentran! y si si ya mero actualizo BBDC xD promesa

-buenos días a mi-dice Jensen mientras se incorpora lentamente en la cama dejando que sus pies desnudos toquen la madera del suelo, esta vez se sorprende al no sentir el estallido gélido golpear la punta de sus dedos, deja que estos resbalen por la tela del tapete que ya hace ahí tendido en el suelo, Jensen se queda ahí por un momento, estático dejando que todo siga adelante afuera de esas cuatro paredes, quiere saber si lo que está haciendo con su vida es lo correcto…
CAPITULO IV
-tienes que descubrirlo-dice en voz alta como si temiera que alguien lo fuera escuchar, se pone de pie y se dirige al pequeño baño que hay en la habitación, se toma su tiempo mientras se asea…
Veinte minutos después y se encuentra totalmente listo, bien vestido y acicalado para enfrentar su destino con la mejor vista posible y cree que lo ha logrado cuando se topa con su joven amiga y esta parece haber perdido el habla…
-Buenos días señorita- saluda Jensen con una sonrisa mientras se sienta de nuevo en la barra
-Le encargo la cuenta y un café negro y sin azúcar- la chica lo que hace ese mover la cabeza como gesto de entendimiento y se pierde tras la puerta de la cocina, unos minutos después y esta devuelta con una taza humeante de la negra y revitalizante bebida, Jensen da pequeños sorbos dejando que el sabor de este explote en su lengua, mientras siente el efecto de la cafeína colarse por todo su cuerpo llenándolo poco a poco de vitalidad.
Jensen echa de nuevo un vistazo alrededor y todo parece lleno de vida, gente entrando y saliendo del local y sospecha que la calle de seguro esta atestada, eso le será de mucha ayuda para conseguir a alguien en el puerto que lo lleve hasta su destino…
-Disculpe señorit…-ella le interrumpe presentándose con una renovada sonrisa
-Lilith…mi nombre es Lilith-dice ella extendiendo su mano.
-Qué lindo nombre Lilith-dice Jensen educadamente mientras estrecha la mano de la joven…
-Lilith, podrías decirme ¿dónde encontrar una biblioteca por aquí cerca?-ella le mira extrañada
-Bueno solo hay una biblioteca, es pequeña pero cuenta con un buen abastecimiento-dice ella aun extrañada
Jensen agradece la información, mientras deja el costo de su estancia en el lugar…
-Nos estaremos viendo-dice Jensen mientras se despide la chica.

Sin duda la biblioteca es pequeña, que decir pequeña son solo tres estantes con libros amontonados uno sobre otro, sin duda la pesadilla de cualquier bibliotecario que se respetase…
Vago por los únicos tres pasillos con los que contaba esa biblioteca tratando de buscar un libro de donde hubiera registro de la topografía o más de las islas colindantes de esta región, busco por unos minutos hasta que al final del segundo pasillo se encontraba un gran libro abierto de par en par en una mesa de cedro el cual apenas cabía arriba de ella…
Jensen se acercó y leyó una pequeña placa que estaba incrustada en la madera de la mesa…
-Perfecto-murmuro Jensen mientras se dirigía al índice del libro de “Tu Tierra” al parecer en el libro se encontraban registros actualizados de la gente que vivía en cada región, los climas, topografías, flora y fauna de todos las islas colindantes de esa región…
-Ni mandado a pedir-dijo Jensen con una sonrisa al descubrir que por primera vez algo se le da bien a la primera, pego su dedo pulgar bajo la gran letra “D” grabada en el libro y bajo uno a uno dé cada escrito buscando el nombre de “Dark island” el cual rápidamente fue encontrado cerca de la pagina doscientos de mil…
Cuando llego a la pagina que el indicaba el índice su sorpresa fue un sabor amargo que se apodero de su lengua al descubrir que las paginas que hablaban de “Dark island” habían sido arrancadas de tajo dejando solo los remanentes del papel corrugado en el nacimiento del libro…
Esto cada vez se tornaba más ridículo, fue lo que pensó Jensen cuando abandono la librería dando una caminata acelerada dejando que sus valijas se balancearan de atrás hacia delante de forma ruda reflejando su descontento…trato de serenarse antes de pedir informes al muchacho que vendía los periódicos en la esquina de la calle, no estaba muy lejos del puerto.

El puerto de Southampton había cambiado bastante, hace años cuando Jared lo pisó por primera vez teniendo escasos diecisiete años la gente corría de un lado a otro atravesando muelles buscando alguna plaza disponible en algún barco ya fuera para mercancía o para transportarse a algún destino remoto del que les separara el Mar.
Ahora estaba un poco más organizado, los cargueros estaban en muelles casi ocultos, muy alejados del embarque de pasajeros. Mucho más de SU tipo de embarque.
Zarpaban a las nueve de la noche, faltarían quince minutos para eso y Jared observaba embelesado como las luces de Southampton formaban figuritas caprichosas en la lejanía del puerto.
EL silbato del trasatlántico anunció su partida, Jared vio como el agua comenzaba a moverse bajo el barco gracias a las propelas, la gente a su lado agitaba las manos frenéticamente aferradas a la barandilla de la borda, despidiéndose de Inglaterra y probablemente de sus familias.
Jared no pudo evitar una risa sardónica, no podía imaginarse atrapado casi una semana en alta mar rodeado de gente riendo y niños revoloteando por allí. Es cierto que desde que “murió” le tomó un gusto muy especial y casi morboso a observar las cosas vivas, era impresionante ver a los animales, el agua, las plantas...pero mientras conservara su tranquilidad, los niños le gustaban solamente como aperitivo.
La ventaja de zarpar de noche era que muchísima gente cenaba e iba directamente a la cama, así que una vez que el comedor comenzó a vaciarse fue cuestión de minutos para que él saliera de la tranquilidad de su camarote para disfrutar la brisa marina.
El mar...era algo que disfrutaba mucho, le daba una sensación tremenda de seguridad, probablemente porque llevaba casi setenta y cinco años viviendo en su chalette con vista a los peñascos donde rompen las olas en la playa de Brounemouth, si...la brisa acariciando su cara mientras descansaba en la amaca del balcón era algo que no se compararía con nada.
Pero estaba harto, siempre buscaba los puertos porque le recordaba su hogar, aunque nunca nada se igualaría al frío de la neblina acariciando su piel y besando sus labios como en las mañanas de Dark Island, cuando corría al colegio cuesta abajo desde el risco en el que estaba su casa.
A esas alturas del viaje solo podía ver mar, la luz de la luna se reflejaba en suaves ondas oscuras que atrapaban su mirada...A veces se preguntaba como hubiera sido su vida si aquella noche hace 172 años hubiera tenido más cuidado; en cerrar la puerta...al salir o simplemente no le hubieran pillado con la guardia baja.
Evidentemente ya estaría muerto...no como ahora, sino muerto, muerto. Pudriéndose en el mausoleo de su familia y probablemente tendría nietos legítimos y bastardos, algunos irían a dejar flores a su tumba y otros probablemente le escupirían mientras despilfarran la fortuna de su familia, el imperio que a su padre y a él tanto trabajo les había costado levantar. Aunque en eso no había mucha diferencia con la situación actual.
Se le escapó un bufido sarcástico cuando recordó el nombre del barco en el que iba montado “HMS Antonia Grassa”, parte de la Star Aliance, rama de transporte de pasajeros de Padalecki Inc... Claro si se toma en cuenta que el ultimo de esa ilustre familia murió hace años no entendía porque se seguía ostentando su apellido.
Su padre cometió el error de aceptar a Roxanne como su prometida, eso lo supo después por Max, aparentemente les daba a pensar que una parte de él seguía presente o cualquier
estupidez de esas, evidentemente cuando su madre y Gerald murieron y a falta de un heredero legitimo la naviera se quedó en manos de esa arribista, que ha hecho lo que ha querido con ella durante años, porque ese cuento de que quien está al frente ahora es “ Lauren Cohan”, sobrina tataranieta de la ilustre Roxanne Strauss quien murió virgen, sola y seca en única compañía de su hermano por guardarle el luto al prometido muerto (que ella misma mató, gracias) no se lo creía ni Paulie, también el hecho de que viviera en SU casa (de Jared) acogiendo a un primo llamado Matthew Cohen...le sonaba a demasiada coincidencia.
Sonaría ilógico tomando en cuenta que debían tener casi doscientos años, pero él mismo estaba allí y habían ido al colegio juntos, además si Jared ahora era lo que era (Un asesino) era por culpa de esa maldita bruja...a saber que clase de artimaña utilizaría para seguir luciendo como una rozagante niñita de veinte pero seguramente no lo logró comiendo sano.
Nunca olvidaría esa noche por mas años que pasaran, siempre recordaría las piedras resbalosas bajo sus botas, el frio de la niebla envolviendo su cuerpo que aun hormigueaba satisfecho por el increíble revolcón que le dio al pequeño Strauss y la verdad estaba distraído, no tenía por qué cuidarse, puede que cuando andaba de parranda en cualquier puerto fuera armado hasta los dientes y con los cinco sentidos puestos al rededor listo para machacar a cualquiera que intentara robarle, era un marinero por todos los coños se había enfrentado a mas de un atacante y de todas había salido bien librado.
En Dark Island siempre era diferente, andaba tranquilo y sin preocupaciones, toda la gente le conocía y de alguna manera u otra se llevaban bien...excepto por algunos padres
preocupados por la honra mutilada de sus hijas gracias a él, pero esos le tenían el suficiente miedo a su nombre y a su papá como para intentar hacerle algo, por eso no la escuchó acercarse a él probablemente descalza, y cuando quiso reaccionar fue demasiado tarde porque ella ya le había rajado el cuello de lado a lado con una navaja de afeitar...
Cayó de rodillas inmediatamente llevándose las manos al cuello por reflejo para intentar parar la hemorragia, pero fue inútil obviamente, en menos de un minuto ya tenía las manos y la camisa totalmente empapadas de rojo y la visión nublada...pero la alcanzó a ver perfectamente: eran sus ojos verdes y su pelo rojo aunque sus facciones estuvieran distorsionadas, vio su mano temblar dudando por unos minutos pero al final decidiéndose por acuclillarse junto a él y hacerle tragar algún tipo de liquido con sabor amargo/metálico. Después de eso vio todo negro.

Cuando despertó fue como si no hubiera abierto los ojos, porque estaba exactamente igual de oscuro, le costó un momento ubicarse pero cuando intentó manotear para incorporarse y no pudo extender su brazo ni diez centímetros, quiso moverse y se pegó en la cabeza...estaba encerrado.
Estaba encerrado en un jodido lugar húmedo, frío, oscuro, pequeño y no podía abrir...se sentía como si...como si estuviera enterrado y metido en un ataúd, pero entonces ¿porque no echaba en falta el aire? Sería lo lógico.
Gritó, manoteó, lloró y se desesperó...todo hubiera sido más fácil si hubiera muerto, probablemente esa sensación desesperante hubiera desaparecido, pero él estaba total y completamente bien, sólo encerrado en un lugar espantosamente estrecho.
Cuando se estaba comenzando a resignar a pasar allí el resto de la eternidad dio un puñetazo fuerte sobre su cabeza, tal vez un poco mas fuerte que los de más pero no tanto, logró agrietar la madera (descubrió que era madera) y conseguir que un poco de tierra se filtrara cayéndole en la cara.
Definitivamente estaba enterrado...Mierda aunque se rompiera el ataúd la tierra lo mataría, pero no pudo evitar seguir golpeando la madera con más y más fuerza hasta que crujió y la apartó a pedazos, entonces si la tierra cayó completamente sobre él y supo que era el fin
Pero no lo fue, porque comenzó a hacer a un lado la tierra poco a poco, primero por molesta y con el poquísimo margen de movilidad que tenían sus manos, no sabe exactamente cuanto tiempo pasó escarbando, lo que si supo fue cuando por fin sus manos y sus piernas dejaron de nadar en lodo y sintió el aire fresco de la noche entre sus dedos.
Decir que estaba flipando era poco...que acababa de desenterrarse del fondo de un agujero, con sus propias putas manos!

Enfocó su mirada poco a poco, estaba viendo el viejo cementerio de St Vengeance (ese era el nombre oficial del pueblo, pero el apodo puesto por los aldeanos prevalecía mas, tanto que hasta se respetaba como dirección postal). Era de noche y lloviznaba para variar, sus piernas se sentían algo extrañas; torpes, duras...como cuando hacía demasiado ejercicio pero de algún modo distinto.
Los colores eran distintos, iguales...es decir el rojo era rojo, pero no cubierto por el tono de oscuridad que usualmente daría la noche a las rosas hechas a un lado cubiertas de tierra, era un rojo vibrante, atrayente, de esas cosas que te hacen quedarte mirando atontado y jadear de necesidad.
Pero Jared no sabía que buscaba, que necesitaba...solo sentía sed, demasiada sed y...y estaba aterrado, le habían enterrado vivo y había salido por sus propias manos, no sabía que hacer, ni como moverse, ni siquiera sabía a quien buscar...
Acomodó la tierra de la tumba para que se viera un poco menos revuelta, si Roxanne le había atacado y se las había arreglado para que le creyeran muerto al grado de sepultarle pues mejor que siguiera creyendo eso, ya cuando estuviera mas tranquilo se encargaría de arreglar cuentas con esa zorra, en ese momento lo único que quería era correr cuesta arriba hasta meterse en su habitación y meterse en la cama hasta que se le quitara ese maldito frío que nunca, ni durante las peores tormentas en alta mar había sentido bajo su piel.
Al llegar a casa buscó la llave que siempre escondía su madre en el pequeño hueco de la puerta junto al pasamanos de cantera y sin ningún tipo de delicadeza entró azotando puertas y dando patadas, si alguien lo vio no quiso hacerlo de su conocimiento pero lo duda mucho.
Se detuvo un momento frente al estudio de su padre, le extrañó lo que vio porque el viejo era muy responsable, jamás pensó que lo vería dormido sobre su escritorio con un vaso de licor en la mano pero no quiso darle importancia, ya averiguaría cuando amaneciera que le preocupaba.
Se detuvo al pasar frente a la puerta de su madre...estaba llorando, no pudo evitar echar un vistazo. Aun tiembla un poco al recordarla así, con los ojos inundados de lágrimas
abrazando a una prenda de bebé probablemente suya.
-Mamá...-llamó en un susurro animándose a dar un par de pasos dentro de la habitación. Su madre volteó a mirarlo y se puso pálida como una vela de cera virgen, retrocedió un poco llevándose una mano al pecho y parecía como si quisiera decir algo porque boqueaba como un pez fuera del agua- No sé que está pasando.
Lo recuerda como si hubiera ocurrido horas atrás y no hace mas de cien años, la expresión desencajada de su madre, su piel pálida y sudorosa, el malestar evidente y su mano aferrando con fuerza la cruz de plata del viejo rosario de su abuela que sostenía junto con la camisita de bebé, pero sobre todo eso...recuerda la sangre, esa que brotó de la cortada que se hizo su madre con la cruz al excederse en fuerza buscando refugio. La recuerda roja, brillante, tibia...atrayente.
Recuerda su lengua picar y su cuerpo hormiguear desesperado, sus ojos incapaces de apartarse y su mano aferrarse a la silla de madera buscando inútilmente algo que pudiera contenerle. Sabía que si se acercaba un paso mas iba a terminar haciendo lo que su instinto le pedía, no iba a parar hasta sentir la vida de su madre apagarse contra su boca.
La expresión de la mujer cambió diametralmente volviéndose comprensiva y maternal, incluso sonrió pequeño sentándose en el taburete al pie de su cama y apretando un poco mas la plata contra su piel, arrancando un nuevo borbotón rojo que hizo a Jared caer al suelo de rodillas.
-Acércate...- Era rara la vez que su madre le daba una orden, generalmente las cumplía al pie de la letra, sin embargo esta vez sólo pudo negar con la cabeza y apretar su agarre contra la madera con tal fuerza que la sintió crujir bajo sus dedos. - Jared, se lo que está pasando cariño pero no puedo ayudarte si no te acercas.
-No quiero lastimarte...- contestó el muchacho con apenas un hilillo de voz, estaba demasiado débil por la pérdida inhumana de sangre, tenía frío y una sed que no había sentido en su vida empujándolo a abalanzarse sobre su madre y robarle la vida.
-Bien, de acuerdo vamos a tranquilizarnos.- Muchos años después Jared razonó que su madre en ese momento estaba de todo menos tranquila, pero alguien tenía que mantener la cabeza fría o la situación iba a terminar verdaderamente mal, por eso fue que Sheriel tomó la campanilla de servicio y la hizo sonar un par de veces- Escóndete detrás de la puerta...no quiero que Jacob te vea cuando entre
El muchacho obedeció tambaleándose hasta quedar apoyado en la pared de cantera, esa noche estaba resultando terrible para él...pero nunca se imaginó escuchar a su madre decir aquello, nunca.
-Jared, cuando Jacob entre quiero que hagas lo que sientas que tienes que hacer ¿vale?- No tuvo ni idea a lo que se refería, no al menos hasta que vio al chiquillo que no pasaría de los dieciséis entrando a la recamara de su madre, y fue capaz de escuchar la sangre latir en sus venas.
-¿Me llamó madame?- Sheriel sonrió y Jared caminó hasta estar detrás del chiquillo, no sabía que era lo quería exactamente, pero si que o lo hacía o se moría, y esta vez de verdad, por eso puso sus manos en los hombros del muchacho obligándole a darse vuelta, fue evidente el susto del pobre crio, pero no opuso ninguna resistencia cuando Jared le empujó contra la pared acariciando su cuello con las puntas de los dedos...justamente donde latía el pulso.
La sangre golpeaba contra su piel y Jared la quería pero ya. Hociqueó un par de veces obligando al muchacho a inclinar la cabeza para darle espacio e ignorando las preguntas, no sintió sus colmillos afilarse, eso lo descubriría después ya con la ayuda de James, pero si sintió cuando desgarraron la piel blanca de Jake y traspasaron su yugular regalándole por fin el puntito tibio y viscoso de sabor dulce-metálico.

Estaba tan ansioso y desesperado que no pudo evitar acercar mas el cuerpo de Jacob, quien había pasado los brazos alrededor de su cuello para sostenerse y jadeaba de una forma que hizo a su madre ruborizarse y desviar la mirada. Después, cuando Jared recordara ese momento razonaría que aquello duro que sentía contra su pierna fue la erección del chiquillo, que con un sonido estrangulado exhaló su último aliento justo antes de que Jared dejara caer su cuerpo al suelo como si fuera un saco de piedras.
-¿Ya podemos hablar sin que temas asesinarme Jared?- preguntó su madre y él asintió limpiando una última gotita de la comisura de sus labios.- Bien ¿que fue lo que realmente sucedió?, porque tu no eres alguien fácil de atracar, y mucho menos aquí, cualquiera que lo intentara sabe que irá a una muerte segura.
-Fue Roxanne...- Reconoció su voz por primera vez desde que abandonara el maldito agujero, la sangre del mozo de su madre le devolvió el calor y la calma, le hizo dejar de temblar y pensar con claridad...-¿Soy un...?
-Si, lo eres...- dijo su madre interrumpiéndole, incapaz de escuchar la pregunta completa- Eso me parece evidente, pero ahora me interesa mas que me digas como puede ser que la
chica que duerme a dos puertas de mi alcoba ostentándose como tu prometida fue quien...
-Yo...hice algo que no le agradó mucho- omitió decir el que por supuesto, aun sentía algo de respeto por su madre- Y...ella lo hizo, justo antes de...de que todo se volviera negro puso algo en mi boca...algo que sabia a...
-Sabemos que fue Jared, ambos...no hay marcha atrás cariño. Roxanne Strauss te asesinó- La voz de su madre se quebró un poco- Pero no es tan malo como parece...puede ser una maldición, o un regalo...depende de como lo veas, vas a vivir eternamente corazón, vas a ser joven, guapo y fuerte cuando de los Strauss sólo quede el recuerdo...
Claro, aparte a él nunca le gustó mucho el sol así que la pérdida no sería tan grande. Pero aun así...
-Me las va a pagar esa zorra...- Dijo el nuevo vampiro poniéndose de pie dispuesto a partir en dos la tráquea de su ex amante, justo cuando su madre le detuvo.
-No puedes hacerlo ahora...- Jared la miró extrañado, claro que podía- Eres como un bebé cariño, te estas acostumbrando a los cambios que ha sufrido tu cuerpo, no sabes de lo que eres capaz y mas importante, de lo que no... Le sería mucho más fácil terminar contigo y esta vez para siempre.
-¿Que se supone que haga entonces madre, sentarme contigo a tejer?- preguntó un poco mas brusco de lo que le hubiera gustado viendo como su madre garabateaba algo en un papel.
-¿Tienes a alguien de confianza entre los hombres de tu padre?- Inmediatamente Jared asintió recordando a Max.- Bien, quiero que le busques y le cuentes lo que sucedió, que te ayude a llegar a Londres y a encontrar a esta persona- Sheriel puso el papel amarillento doblado en dos en la camisa de su hijo- Nombre y dirección en la tarjeta, él te enseñará todo lo que necesitas saber, es un viejo amigo mio...
-Pero...- Iba a protestar.
-Pero nada Jared, cuando estés listo y seas lo suficientemente fuerte vuelve si es lo que quieres y acaba con Roxanne y con toda Dark Island si es lo que quieres, pero por ahora hijo debes ocultarte en el sótano, el amanecer está por llegar...
Jared sonrió viendo como los rayos purpuras se reflejaban en el mar a lo lejos anunciando el inminente amanecer, era su tiempo de huir a encerrarse en su camarote, a esperar a la noche siguiente para volver a vivir...y volver a comer.

Tres días después…
Jensen pudo sentir el olor salino y la fresca brisa sentirse más intensamente en cada paso quedaba, el sonido del golpeteo de las olas se dejo escuchar, eso lo emociono sobremanera, el solo había estado cerca de la playa dos veces en toda su vida y sin duda el mar es un lugar imponente que él no se cansaría de admirar nunca, cuando llego por fin al puerto, pudo ver el amarradero de embarcaciones que se bamboleaban a ambos lados del pequeño embarcadero de soga y tablones, los hombres vestían sombreros y grandes abrigos tratándose de proteger de la brisa la cual empapaba rápidamente y en esta época del año junto con el frio calaba hasta los huesos…
Jensen se acercó a un hombre el cual no se encontraba en horario activo ya que disfrutaba de un cigarrillo despreocupadamente…
-Disculpe mi interrupción, buenos días- dijo Jensen mientras se colocaba justo enfrente del marinero
-Me preguntaba si usted sabe donde podría encontrar una embarcación que me pudiera llevar a “Dark island”-dijo Jensen mientras dejaba las valijas en el suelo para después llevar sus manos entumecidas hasta las bolsas de su pantalón permitiendo que cogieran un poco de calor…
El hombre le observo por unos minutos sin decir nada haciéndolo sentir incomodo, Jensen vio como el hombre dio la ultima calda a su cigarrillo arrojándolo al piso para después apagarlo con la punta de su bota…
-Yo soy el indicado en este lugar, solo le costara diez dólares y usted estará llegando a su destino-dijo con una sonrisa o algo que se le parecía, Jensen asintió y estrecho la mano del hombre, sintiéndose extrañamente agradecido de que este no lo mirara como si se hubiera vuelto loco…
El hombre cogió las valijas de Jensen y las llevo sobre la pequeña embarcación la cual solo contaba con un pequeño techado que protegía de las inclemencias del tiempo donde se encontraba el timón y nada mas…eso era la embarcación “el errante”
A Jensen le hizo gracia el nombre y no dudo en preguntar al capitán Gerryl a que se debía el nombre de su embarcación…
-Yo no temo a ninguna tormenta hijo- dijo el hombre mientras encendía otro cigarrillo- puedo pasarme meses en alta mar sin sentir la necesidad de que mis pies toquen tierra firma, soy temerario y a la vez me siento condenado justo como el “holandés errante” el cual espero algún día encontrar para ser parte de su tripulación-esto último lo dijo dejando ver una hilera de dientes negros y roídos…
Jensen sonrió incómodamente mientras volteaba su mirada a la lejanía del imponente mar…
El extraño presentimiento de que la reacción del capitán no fue como la de los demás es debido a que este sin duda está tocado, completamente…pero sin duda no se hubiera animado a rechazarlo ya que por esa razón tuvo que pasar tres días varado en esa poblado, prolongando aun mas las preguntas que ansían respuesta.
El camino transcurrió en silencio, solo roto por el suave deslizar de la embarcación sobre el agua del mar, Jensen miraba absorto completamente en la salvaje belleza que se abría paso frente a él.
El capitán le llamó para que desviara su vista a la lejanía donde se apreciaba una pequeña mancha, la cual se fue transformando haciéndose cada vez mas y mas grande, el cielo también cambiaba a su alrededor, lo que antes era gris en ese lugar se tornaba oscuro e inestable, las ráfagas de viento empezaron azotar con un poco mas de fuerza haciendo que Jensen se llevara las manos hasta su abrigo haciendo que se quedara pegado a su cuerpo y no saliera volando…
-El clima en esta zona es muy cambiante-explico el capitán mientras se acercaba al embarcadero, que el cual a diferencia del otro poblado se encontraba casi vacío.
Les tomo cerca de treinta minutos asegurar la embarcación y en lo que el capitán acomodaba la escalerilla al puerto…
-Listo joven, a llegada a su destino-le dijo el capitán de nuevo con esa “hermosa” sonrisa
-Muchas gracias de verdad se lo agradezco- Jensen ya sobre el muelle tomo sus valijas y miro como la embarcación que lo había traído se alejaba poco a poco…
De media vuelta sobre sus pies y un largo camino de tablas húmedas y resbaladizas lo apartaban de pisar tierra firme, el vaho de su respiración cada vez se hacía más notorio, al parecer la temperatura descendía junto con los minutos que se acercaban mas al atardecer o eso era lo que le parecía a Jensen que podría jurar que se estaría congelando en ese momento.
Cuando por fin logro llegar a la calle principal la cual conectaba con el muelle, las construcciones se encontraban sumidas en una calma alarmante, las personas se movían cautelosas tratando de pasar desapercibidas, todas dirigiéndole miradas rápidas de conocimiento…
Jensen intento acercarse para pedir informes a varias personas pero lo único que lograba es que salieran por pies de el…
-Excelente-murmuro el rubio con incredulidad
Se rindió cuando la tercera vez que intento obtener información una desquiciada señora casi le avienta en la cara todas las hortalizas que llevaba en mano…
Se detuvo y miro detenidamente a su alrededor y al parecer iba por buen camino, ya que si seguía por la calle empedrada llegaría al lugar que estaba buscando ya que justo al final en lo más alto del peñasco se encontraba una enorme edificación…
continuara...