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 La corporación Exsilium
Derein
Posted: Jan 7 2009, 03:53 PM


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Capitulo 1: Un día gris


Allí estaba Henry Morgan apalancado en un sillón con los pies encima del escritorio con una botella de Jack Daniels en la mano y un vaso con dos cubitos de hielo a medio deshacer con un poco de whisky. El aspecto de Henry era el de un hombre maduro de 42 años de 178cm con el pelo corto castaño oscuro un poco canoso y barba de tres días, su rostro era el de un hombre curtido con una cicatriz profunda en el lado exterior del ojo derecho que le partía la ceja y llegaba hasta el pómulo, sus ojos eran pequeños y grises llenos de amargura y dolor su nariz era recta y ancha pero no muy grande y sus labios eran finos, los años no perdonaban en él y ya se le veían las arrugas corrientes de la gente de su edad. Físicamente no era muy corpulento simplemente se mantenía en la línea, vestía con una gabardina de color marrón oscuro como las de los detectives de las películas de antaño, una camisa negra y unos pantalones un poco anchos de color marrón oscuro y unas botas de cuero gastadas y roídas por el tiempo.

Antes Henry era un detective de renombre y no había un solo policía o criminal que no conociera a Henry Morgan. A los veinte años era ya una eminencia en criminología y en el arte de la deducción, era el Sherlock Holmes de carne y hueso. Amaba su trabajo más que su vida pero lo que más amaba era su esposa Elaine, pero todo cambió el día de su muerte. Henry trabajaba en un caso muy turbio relacionado con una mafia de traficantes de drogas, al volver a su casa vio que la puerta estaba abierta y las luces apagadas, Henry entró en la habitación y minutos después hubo un tiroteo donde Elaine resultó herida de muerte. Henry declaró que alguien a quien no pudo ver entró en la casa y al entrar él, disparó a Elaine y huyó; pero esta no era la realidad de lo que sucedió aquella noche ese era un secreto que se llevaría a la tumba pues lo que descubrió aquella noche fue algo tan aterrador que no podía ser contado a nadie.

Elaine murió dos días después en el quirófano. Después de su muerte la vida de Henry cambió súbitamente, no dormía bien porque tenía pesadillas todas las noches y aún hoy veinte años después en el 2009 se despertaba muchas noches por culpa de las pesadillas, Henry empezó a beber y su capacidad de deducción se vio afectada gravemente por lo que fue perdiendo casos y así sucesivamente fracaso tras fracaso pasó a ser una vieja gloria amargado y arruinado por una adicción y un trauma que en el día de hoy con 42 años aun no ha superado, pues nunca ha llevado flores a la tumba de su mujer ni la ha visitado ni una sola vez desde el día de su funeral.

Ahora Henry trabajaba en un pequeño despacho viejo y destartalado donde se emborrachaba todos los días y era Dora su secretaria una anciana quie cuidaba de él y limpiaba sus deshechos, aunque hacía meses que Henry no le pagaba la paga Dora continuaba trabando con él pues de alguna manera sentía lástima por aquél desgraciado. Tirado en su butaca con el whisky y un puro Henry recordaba viejos tiempos mientras ahogaba sus penas a cada trago que daba de aquel líquido dorado, y a cuanto mas bebía mas se entristecía, su único consuelo era pensar que algún día caería dormido bajo los efectos del alcohol y ya no despertaría jamás.

Mientras llenaba el vaso otra vez sonó el teléfono móvil, Henry suspiró y dejó el vaso sobre la mesa torpemente provocando que el líquido en su interior se derramara por encima de la mesa.

- ¿Quien es? - la voz de Henry era grave y ronca por el alcohol.
- ¿Henry estas bien? Hace una semana que no coges mis llamadas y...
- Maldita sea Rebecca te he dicho miles de veces que no me llames en el trabajo.
- Estoy preocupada por ti

Rebecca era una chica que conoció en un bar hace dos meses con quien tuvo una aventura, estaba casada y él no quería seguir con ella pero al parecer ella no lo había entendido lo suficiente.

- Escúchame, lo nuestro se ha acabado no vuelvas a llamarme o te denunciaré por acoso.
- Eres un... - colgó antes de que pudiera acabar la frase.

Henry suspiró y se quedó pensativo con la mirada perdida en ningún sitio, se tapó la cara con la mano y cerró los ojos unos segundos, le dolía la cabeza y tenía resaca. Abrió el primer cajón del escritorio donde tenía unas aspirinas, tomó una y seguidamente echó buen trago de whisky para que bajara la aspirina y seguidamente dio una buena calada al puro que ya estaba a punto de desaparecer.

Se abrió la puerta y detrás estaba Dora, era una mujer de estatura media con el pelo corto y gris, andaba encorvada y cojeaba un poco del pie izquierdo, su cara era larga y delgada y tenía las facciones muy marcadas por las arrugas de su ya muy notable vejez, y sus ojos en realidad pequeños se veían agrandados considerablemente por sus gafas.

- Señor hay unos clientes esperando en el vestíbulo- La voz de Dora temblaba y emitía un tono agudo un poco desagradable para quien no estuviera acostumbrado.
- A que espera, hágales pasar inmediatamente - Henry siempre era un poco brusco con Dora aunque en el fondo apreciara su compañía no hacía nada para mostrárselo.

Dora giró en redondo y se fue al vestíbulo andando torpemente como un pingüino cojo. Segundos después entraban al despacho tres hombres vestidos de etiqueta, los dos que permanecían atrás llevaban gafas de sol y un auricular en el oído, eran altos, de un metro noventa aproximadamente y tenían un aire amenazador. El hombre que iba a la cabeza sin embargo era un hombre pequeño de un metro sesenta como mucho de avanzada edad, su frente era prominente y lucía una calva acompañada solo de un puñado de pelos largos canosos y mal peinados. Tenía los ojos grandes y expresivos aunque un poco distraídos.

- ¿Que se le ofrece? -Dijo Henry con brusquedad aun bajo los efectos del alcohol.
- ¿Usted es Henry Morgan si no me equivoco, verdad? - La voz del hombre pequeño era chillona y molesta para los oídos de Henry.
-El mismo - afirmó Henry.

El hombre sacó una caja metálica de un color rojo cobre y la abrió, en su interior había media docena de puros.

-Vamos hombre coja uno- el hombre sonreía dándole un aspecto gracioso aunque un poco de loco.

Henry cogió uno sin dudar y lo encendió y dio una profunda calada.

- ¿De que se trata? - Ahora Henry estaba interesado en lo que le podía ofrecer ese tipo parecía tener dinero aunque mucho se temía que no sería un trabajo cualquiera.
- Debe usted encontrar a la persona de esta foto. -El viejo le extendió la foto y Henry la cogió.

En la foto aparecía una niña de pelo rubio rizado y unos ojos azules tan claros y cristalinos que Henry se quedó un rato observándola.

- Entiendo, aunque no se que interés puede tener en una niña de quince años la verdad.- Henry sabía que acababa de decir una tontería pero tenía la esperanza de que así el hombre soltaría prenda y le contaría la verdad sobre la chica y sus motivos.
- Trece para ser exactos- puntualizó el hombre.
-¿Solo encontrarla? - Después de tantos años en su profesión sabía que este tipo de cosas no terminaban en un solo encontrarla.
- Mas bien me gustaría que me llevara esta chica- dijo arqueando la ceja.
- Escúcheme no se que intenciones perversas tendrá pero yo soy un detective, un investigador privado ¿entiende? Yo no soy un bruto y menos uno que trabaja para satisfacer los gustos depravados y perversos de un loco como usted- Henry estaba cabreado y empezaba a marearse con la mezcla del humo y el alcohol.
- Me ha entendido usted mal señor Morgan - Dijo el sujeto sin perder su sonrisa de viejo loco. - Lo único que quiero es que me traiga a esta niña, verá soy doctor sabe me especializo en la neurología aunque también estoy doctorado en psiquiatría e ingeniería genética. Esta chica es un sujeto muy importante para mi investigación además de ser extremadamente peligrosa.
- ¿Que quiere decir exactamente? -Henry estaba sumamente intrigado aunque no se fiaba de aquél tipo.
- Hará unos meses encontramos a esta niña en un poblado de Rusia donde todo el poblado estaba muerto excepto esa chica, nos la llevamos y le hicimos pruebas y la examinamos y encontramos una anomalía genética en sus genes, estos en determinadas ocasiones se alteraban y provocaban la muerte de los de su alrededor, ¿entiende porque es tan importante que la encuentre? - El doctor permanecía sonriendo en todo momento.
- No entiendo muy bien lo que me quiere decir exactamente, ¿esas personas como murieron? -Henry no sabía si creer lo que aquél hombre le contaba.
-Eso es información clasificada.- concluyó el doctor.
-Si es algo tan importante... ¿Porque yo? Sabe no me fio de usted creo que lo mejor sería que volviera por donde ha venido.- Henry se levantó invitando a sus "clientes" a que se marcharan.
- Creo que no me ha entendido usted bien señor Morgan, conozco su estado económico, sus trapos sucios, se que no tiene trabajo que pasa el día borracho y además se lo pido de buena fé, por supuesto el trabajo se zanjara con una buena suma de dinero.
- ¿Porque tiene tanto interés en mí?- Henry estaba desconcertado ese tipo aseguraba conocer todos sus trapos sucios, estaba claro que había investigado pero había algo que no encajaba, era lógico pensar que este tipo trabajaba para el gobierno o para una empresa secreta y que seguramente había gente mas cualificada que él para este trabajo, aún así el tipo insistía en amedrentarle para que aceptara el trabajo.
- Porque usted es la persona adecuada para este trabajo, aunque no lo entienda ahora lo entenderá mas adelante aunque no es necesario si luego ya no se quiere involucrar mas aunque algo me dice que si lo hará.
- Lo siento pero no me interesa.
- Escúcheme bien Henry lo se todo sobre usted, se lo de Elaine y créame no me gustaría ser desagradable.

Un escalofrío atravesó el corazón de Henry Morgan, no era posible que supiera lo de Elaine, era imposible nadie conocía la historia verdadera, Henry estaba atemorizado en parte, ese tipo parecía peligroso uno de esos a quien es mejor no cabrear.

-Esta bien acepto.- Henry pensó que sería mejor descubrir lo que tramaba.- Aunque yo no trabajo sin conocer el nombre de mi cliente.
- Derrick.
- Así que se llama Derrick...
- OH no no, Derrick es mi jefe.
-Esta bien por donde debo empezar a buscar? ¿Un nombre quizás?
-La pista que usted busca esta encima de su mesa en uno de los titulares de ése diario.

Henry bajó la vista unos segundos y cuando la levantó ya se habían ido. Cogió el periódico y miro los titulares, hasta que encontró una noticia muy peculiar. Se trataba de una escuela, al parecer todos los alumnos y profesores de la escuela enfermaron por graves neumonías e hipotermias, el invierno de 2009 era uno de los inviernos más fríos que había pasado Londres en los últimos 80 años y aunque el colegio tuviera la calefacción averiada resultaba un hecho bastante insólito. Aunque ya era mas extraño lo que ponía a continuación, al parecer el edificio estaba dentro de una burbuja de aire frío provocando que algunas partes se congelaran como la piscina por ejemplo, los científicos no sabían como explicar el fenómeno pero aseguraban que no había riesgo de expansión por lo que la zona permanecía clausurada y bajo estricta vigilancia.

Después de leer esa noticia Henry estaba seguro que era allí donde tenía que ir, abrió el cajón del escritorio y cogió su Smith&Wesson, se puso la gabardina y se fue corriendo. Henry se sentía eufórico ese caso parecía que le había devuelto la vida después de tantos años.

Un par de horas mas tardes Henry llegó al colegio, la imagen era devastadora, ahí estaba delante de ese edificio abandonado acordonado por el precinto policial y unas vallas de seguridad, en ese momento supo con certeza que no había marcha atrás había burlado a los guardias y se disponía a abrir la puerta principal cuando... uno de los cristales de los pisos superiores estalló. Desenfundé mi arma alertado por la sorpresa de aquél suceso pero al parecer solo fue un cristal estallando por el cambio de temperatura del interior del edificio en relación al exterior.

Finalmente se dispuso a abrir la puerta y cuando lo izo sintió un golpe de frío que le heló hasta el alma. Estaba atónito, el suelo, las paredes todo estaba congelado hasta había algunas estalactitas colgando del techo, era la primera vez que presenciaba algo parecido, el interior era tan extremadamente frío que le dolía la piel y le costaba moverse también sabía que si permanecía allí mucho tiempo moriría por congelación, La poca luz que entraba apenas se reflejaba en los cristales congelados de las ventanas, dando una luz tenue y azulada a la escuela dándole un toque aun más tétrico. El suelo de madera chirriaba al menor movimiento, y si escuchabas en el silencio se podía escuchar el hielo de los cristales romperse, cada centímetro del edificio estaba cubierto de cristalino hielo tan tan fino que crujía al tocarlo, por las aberturas del aire salía un vaho casi imperceptible.
- maldita sea esto es un **** congelador- pensó -.

Después de murmurar para sus adentros unos instantes empezó a moverse con el mayor sigilo que le era posible aunque a cada paso que daba la fina capa de hielo se quebraba bajo sus pies, una corriente de aire helado cerró la puerta bruscamente ¡PUM! Y se escucharon unos golpes en el piso de arriba como si hubiera alguien vagando por el edificio cosa que Henry dudaba. En verdad era un sitio tenebroso.

Henry subió por las escaleras y estuvo apunto de tropezar hasta un par de veces pero por suerte se pudo agarrar a la barandilla. Había llegado al primer piso y la temperatura parecía haber bajado tres o cuatro grados aunque Henry no era muy bueno para estas cosas. El primer piso constaba de un pasillo que rodeaba el interior de la escuela y en medio había un claustro con plantas totalmente congeladas. Fue entonces cuando la vio, la niña estaba de pie en el claustro quieta sin moverse ni un centímetro atravesándolo con esa mirada cristalina y fría característica de la niña. Henry enfundó su arma por temor a que se asustara, su mirada inexpresiva le miraba sin siquiera pestañear lo mas mínimo, Henry empezó a caminar hasta ella, lentamente pero entonces vio algo extraño en ella, en realidad no la estaba mirando sino que... Henry se dio la vuelta y para su sorpresa había tres personajes en aquel lugar, dos hombres vestidos con traje empuñando unas pistolas y en medio había un tipo muy raro que al juzgar por su estatura y su físico se trataba de un niño, llevaba un extraño casco con tres luces rojas en posición de triángulo en el centro de la cabeza, de la zona de la boca salían dos tubos que iban hasta la nuca. El chico vestía un traje goma parecido al neopreno, con unas líneas rojas en los laterales, llevaba unos guantes de los cuales salían dos finos tubos que recorrían el brazo y se perdían en la espalda al igual que con las botas.

Los tres hombres dieron dos pasos adelante, entonces una fuerza exterior empujó a Henry a un lado a varios metros de donde estaba, entonces ocurrió lo inexplicable, su cerrada mente no estaba preparada para presenciar lo que iba a ocurrir en ese escenario apocalíptico. La niña empezó a brillar con una tenue luz azul y se podía ver como el aire se condensaba a su alrededor, entonces de sus pies aparecieron un montón de estalagmitas de hielo que iban creciendo a toda velocidad en dirección al grupo de tres hombres, pero por si esto no fuera poco al llegar a medio metro de los hombres esas enormes agujas de hielo se quebraron como si una fuerza extraña las hubiera roto, del techo empezaron a caer estalactitas que se rompían automáticamente al acercarse a los intrusos. Henry desenfundó el arma para disparar a los intrusos pero de nuevo una fuerza extraña le empujó y disparó al techo provocando un pequeño derrumbe de la estructura sepultando así a los intrusos, entonces Henry se levantó corriendo y cogió a la niña de la mano y notó que estaba helada, la niña estaba tan fría como un bloque de hielo.

-Vayámonos, deprisa antes de que lleguen refuerzos- Dijo Henry entrecortadamente, el efecto del frío empezaba a hacer mella en su cuerpo.

La niña no dijo nada pero esta se dejo llevar por Henry que iba dando tumbos, fue hacia la escalera pero esta se había derrumbado, entonces se escuchó un estruendo y pudo ver como las rocas que habían sepultado a los intrusos se levantaban y salían disparadas en todas direcciones.

Henry echó a correr con la niña hasta llegar a un puente que conectaba con otro edificio, el cambio de temperatura lo mareó un poco y en una ocasión estuvo a punto de caer al suelo a 15 metros de altura, ya al otro lado cerró la puerta y se paró un momento para coger un poco de aire, Henry miró a la niña que permanecía inexpresiva con la mirada perdida y sin mostrar emoción alguna. De repente la puerta empezó a moverse y temiéndose lo peor Henry se apoyó contra ella para evitar que se abriera, esta empezó a congelarse y Henry tuvo que apartarse, entonces se izo el silencio, por unos veinte segundos no se escuchó absolutamente nada pero después la puerta empezó a retorcerse de manera que quedó como una bola de papel arrugada, al otro lado estaba el niño y uno de los hombres, ambos estaban seriamente heridos pero eso no les impedía matarlos en cualquier momento ya que contaban con una fuerza sobrenatural. Henry observó rápidamente una vía de escape de aquella habitación pero solo había dos puertas una estaba atrancada y en la otra estaban los intrusos, por último estaba un cristal gigantesco y al otro lado varios metros mas abajo estaba la piscina climatizada aunque ahora estaba congelada, acorralado y sin escapatoria Henry levantó el arma apuntando al hombre mayor pero justo antes de disparar Henry salió disparado por el cristal...

Henry se levantó aturdido y desorientado, había quedado inconsciente durante la caída, al mirar a su alrededor pudo observar que el suelo estaba encharcado y la piscina ya no estaba congelada, al parecer el edificio se estaba descongelando por lo que llegó a la conclusión de que esos tipos se habían llevado a la niña y por lo tanto él había fracasado en su misión. Su cuerpo aún estaba entumecido y tenía algunos cortes por todo el cuerpo por los cristales y moratones por la caída que afortunadamente no se había roto ningún hueso ni ninguna herida grave, poco a poco se fue levantando con alguna dificultad y empezó a andar, se había torcido el tobillo derecho y cojeaba un poco aunque se le pasaría al poco tiempo.

Empezó a buscar en el bolsillo el paquete de tabaco pero no estaba allí, estaba unos metros mas allá al borde de la piscina, lo cogió y sacó un pitillo pero estos estaban mojados pos el agua que había anegado la estancia, murmuró y malició para sus adentros. El móvil sonó provocándole un dolor de cabeza terrible, contestó rápidamente para hacer callar al maldito aparato.

- ¿Quien es? - La voz de Henry era ronca y seca.
- Parece que tuvo complicaciones con la misión -Henry iba a replicar pero no tuvo tiempo de pronunciar siquiera la primera sílaba- No se preocupe, ya contábamos con que esto pudiera ocurrir, a partir de ahora se encargará de otro caso.
- Escúcheme bien, - Henry estaba furioso, y hablaba tan deprisa que apenas podía respirar- no se que coño esta pasando aquí pero ya me esta contando que es lo que a pasado aquí porque he visto cosas increíbles así que si quiere que trabaje para usted tendrá que contarme que es lo que esta pasando y que clase de empresa son y quienes eran los tipos que me encontré antes.
- Lo primero que debe hacer es tranquilizarse, en cuanto a sus preguntas por ahora no puedo decirle nada relevante, solo que somos una compañía que se dedica a buscar a personas especiales como la niña que encontraste, y sobre los que te atacaron solo se que son de una organización que se llama Exsilium Corp. Con la que llevamos lidiando ya muchos años, ellos buscan a esas personas especiales para experimentar con ellas y son el enemigo.
-Entonces que debo hacer ahora, quiero salvar a esa niña.
- No se preocupe por la niña hemos enviado a un grupo de rescate, deberíamos centrarnos en tu próximo objetivo, por cierto en el cajón de tu escritorio hay un sobre con un cheque, cóbrelo.
- ¿De que se trata?
- Déjeme terminar, en el sobre también encontrara un billete de avión a Manchester, sólo ida.
- ¿Manchester?
- Le llamaré cuando llegue allí, nos vemos pronto.

Capítulo 2: Sin retorno

Fred y Tim Jackson

(Una semana antes...)

Era un viernes cualquiera, para Fred el viernes no era mas que otro día mas de la semana, en cambio para Tim el viernes era el mejor día de la semana, para él los viernes eran especiales ya que con él llegaba el fin de semana, y porque todas las tardes desde hacia cinco años él y su padre jugaban a la consola toda la tarde.

Fred se levantó mucho más temprano que su hermano como era costumbre para ducharse y asearse bien, y prepararse el bocadillo del almuerzo. Tim siempre se despertaba a última hora, cómo siempre perdía el autobús. Iba en bici hasta el colegio desde hacia una buena temporada.

Como era costumbre Fred esperaba a su hermano un minuto antes de que llegara el autobús, aunque sabía que no bajaría a tiempo y esta no iba a ser una mañana excepcional, así que Fred puso rumbo al autobús de la escuela. Tim salía dos minutos después de que el autobús partiera y se iba con la bici hasta la escuela.

Os preguntareis como es la relación entre Tim y Fred, no tienen una relación muy íntima, tampoco es que sean muy parecidos, son prácticamente opuestos. Extrañamente nunca hay demasiadas discusiones, solo pequeñas trivialidades que en un par de minutos llegan a su fin. Aunque no son hermanos de sangre estos hermanos darían cualquier cosa por ayudarse, algo desconcertante dada su relación. Ciertamente no quieren admitirlo pero se aman como verdaderos hermanos.


Fred siempre era el primero en entrar en clase, se sentaba delante y era sin duda el chico mas extraño de la escuela, no tenía amigos, bien esto no es realmente cierto, la verdad es que Fred tiene dos "amigos" dos tipos que le son leales y hacen todo lo que él les manda, sinceramente para él solo son dos estúpidos más que hacen lo que el quiere. Tim en cambio se sienta en la última fila y siempre esta rodeado de amigos, además las chicas de su clase le adoran y la mitad de su clase están coladitas por él.

Hoy era un día especial en la escuela, pues el grupo de farmacéuticas Craft labs. Hacía una revisión a todo el alumnado de la escuela, era una promoción que se efectuaba anualmente en distintos centros con el respetado Dr. Hooks motivo por el cuál Craft labs. Tiene la fama de ser una de las mejores farmacéuticas del mundo.

La escuela parecía un gallinero con el venidero acontecimiento pues hoy no había clase, el reconocimiento se realizaba por orden alfabético por lo Fred y Tim iban uno después del otro.

Fred entró primero, la sala de la enfermería era pulcra y muy luminosa. Al contrario de lo que esperaba Fred el Dr. Hooks era un hombre que apenas llegaba al metro y medio de estatura, con unas gafas de culo de botella enormes y redondas que hacían de sus ojos unos desproporcionados globos oculares. Lucía una calva y por donde aún le quedaba cabello estaba grasiento y despeinado, su cabello era canoso aunque aún conservaba retazos de color marrón de su juventud. Tenía una pequeña prominencia en la espalda, evidentemente se trataba de una chepa, sus manos eran grandes y ásperas. Llevaba puesta la bata blanca típica de doctor y un estetoscopio de los que se usaban años atrás. El Dr. Hooks Parecía sacado de un libro de comédia.

-Quítate la ropa- Dijo el Dr. Hooks sin más con su voz estridente.
Fred se quitó la boca sin quitarle el ojo de encima, estaba en parte fascinado por tipo tan peculiar y a la vez sentía unas tremendas ganas de reírse en su cara de viejo.
El Dr. Hooks iba acompañado de dos guardaespaldas típicos con gafas de sol pelo corto metro ochenta y con traje. Empezó el reconocimiento auscultándole pesándole y midiéndole, luego tomó muestras de su pelo y lo puso en una máquina que Fred no tenía ni idea de que se trataba. Finalmente el Dr. Hooks se quedo parado observando su oreja derecha, en la parte interior del lóbulo.
-Pasa algo doctor- Preguntó Fred con frialdad.
- No no tranquilo.-Vaciló un poco- parece que tienes una infección.
-¿Una infección?- Se extrañó Fred.
-Si, pero no te preocupes, no es nada que no se cure con la vacuna adecuada.

El Dr. Fred abrió un maletín y sacó una jeringuilla con un líquido amarillento y pinchó a Fred.

Cuando entró Tim este empezó a bombardear con preguntas sobre medicina, al parecer Tim quería ser médico por lo que no dejo de hablar, el reconocimiento pasó sin problemas excepto por un detalle, al parecer Tim tenía una infección en la oreja derecha y el Dr. Hooks le administró unos antibióticos vía intravenosa.

Al salir de clase Fred fue directo hasta casa andando, le gustaba pasear por el parque cuando salía de la escuela. Tim como siempre se quedó un rato en la escuela charlando con sus amigos.

Tim estaba alardeando su nueva bicicleta cuando llegó Laurie, era sin lugar a dudas la chica mas bella de la clase, y todos los chicos estaban coladitos por ella, y Tim no era diferente.
-Me acompañas a casa con tu bici Tim?- Preguntó Laurie.
-P-por supuesto- Tim no se lo creía, sus compañeros hacían burlas típicas que hacen los chicos en esa edad.


Fred Jackson

Fred iba caminando por el parque disfrutando del paisaje cuando de repente un Mercedes negro de cristales tintados le cerró el paso, Fred que estaba muy al tanto de las noticias se temió lo peor, probablemente se trataba de la banda de secuestradores de la que tanto hablaban los titulares de hoy en día. Fred fue a darse la vuelta entonces otro Mercedes negro le cerró el pasó por detrás, estaba atrapado.

De ambos coches bajaron dos hombres armados, cuatro en total, Fred que nunca perdía la calma pensó que quizás podría conseguir que esos hombres crearan un fuego cruzado y se hirieran entre sí, por algún motivo Fred se quedó mirando fijamente a uno de los hombres que ahora le estaba apuntando y entonces por asombro de Fred el tipo apuntó a su compañero y le voló la sesera.

- ¡No dejéis que os manipule!- Gritó alguien desde dentro del coche.

Uno de los hombres redujo al tipo que había disparado a su compañero, entonces Fred vio su oportunidad para escapar pero desgraciadamente una descarga aturdió a Fred y se lo llevaron a dentro del coche, con la vista nublosa Fred pudo distinguir al Dr. Hooks que le miraba sonriendo y sujetaba algo parecido a unas gafas termales con tres luces rojas.


Tim Jackson

Tim iba feliz en su bicicleta con Laurie. La casa de Laurie estaba dos manzanas antes de llegar a la suya, hacia cinco minutos se habían cruzado con Fred en el parque. Ahora estaban llegando a casa de Laurie, había unas obras y habían levantado el pavimento y había unos cables sueltos por el medio.

-Sabes Timmie, siempre me has gustado- Dijo Laurie apretando su cabeza en la espalda de Tim.

El corazón de Tim se aceleró, cuando iba a pronunciar una palabra la cual no tenía idea de que sería se oyó un ruido muy fuerte parecido al de un petardo. Tim perdió el equilibrio, y tropezó con los cables, Laurie pudo saltar a tiempo pero Tim sufrió una pequeña descarga y quedó medio inconsciente en la calle. Entre el jaleo Laurie cogió a Timmie y lo llevó a su casa. Cuando despertó ya era de noche.
Cuando despertó estaba en casa de Laurie, era de noche.
Tim estaba en una cómoda cama con sabanas azules de corazones, a su lado estaba Laurie.

-Por fin despiertas, íbamos a llamar una ambulancia pero con el revoloteo que hay ahí fuera por un tiroteo que se ha producido...
-¿Que? Eh... Debería irme a casa... Mis padres no saben... -Aún estaba aturdido por el golpe.
-Ya he llamado yo a tus padres, he dicho que te quedabas a cenar.- Dijo Laurie con una sonrisa burlona.

Tim se quedó a cenar en casa de Laurie, descubrió que sus padres eran muy liberales, su padre que se llamaba Ben trabajaba en una empresa de videojuegos y su madre Joanna era farmacéutica y trabajaba nada más y nada menos que en la mismísima Craft Labs.

-Hoy en el cole vino el Dr. Hooks que también trabaja en la misma empresa que usted - Tim siempre era simpático con la gente y a veces hablaba demasiado pero era demasiado confiado y le tomaban el pelo a menudo.
- ¡Ah! Es verdad... Ya no me acordaba - La voz de Joanna era dulce y embriagadora era díficil no prestarle atención- No se dónde tengo la cabeza a veces...
- ¡Hehe! Pues estuve hablando con él y me contó que tenía las carreras de neurólogo, psiquiatra y ingeniería genética o algo así, no sabía que se pudiera estudiar tanto.
- Es normal que pienses eso a tus trece años, por cierto ¿tu hermano ya tiene diecisiete no? ¿Ya sabe que estudiará?
- Pues no lo sé, a mí no me cuenta ese tipo de cosas, bueno en realidad no me cuenta nunca nada siempre dice que soy demasiado pequeño.

Todos se rieron al escuchar el comentario. Los padres de Laurie empezaron a recoger los platos y Laurie se acercó a mi y me agarró el brazo.
- ¿Quieres que veamos una peli en mi habitación?- Otra vez esa sonrisa.
- ¿No es muy tarde ya?
- No tranquilo, tus padres me dijeron que podías quedarte a dormir que como mañana no había cole no pasa nada.
- Ah entonces vale.

Los dos subieron al cuarto de Laurie y miraron Somelike hot (Con faldas y a lo loco). Después de la peli. Laurie que estaba apoyada en el pecho de Tim levantó la cabeza y lo miro fijamente, a Tim ese instante le pareció eterno, todos los sonidos quedaron reducidos a la nada y todo cuanto era capaz de ver era el rostro de Laurie, sus ojos verde jade su nariz respingona y sus labios suaves y rosados, sin duda era lo mas bello que había visto nunca. Poco a poco se iba acercando a él, su corazón corría tan deprisa que casi le dolía el pecho, trago saliva y entonces sus labios se juntaron con los suyos, fue un beso muy inocente y fue el primer beso de Tim, de repente la puerta de la habitación se abrió y al otro lado estaba el padre de Laurie.

- ¡Uy, perdón! -exclamó su padre con una sonrisa bajo la nariz.
- Eh... mmm... - Tim estaba rojo como un tomate y no sabía que decir.
- ¡Volveré más tarde!
- Emm... No, quiero decir... que debería ir a casa que es muy tarde y mañana por la mañana tengo que jugar con mi padre que hoy no hemos podido.
- ¿Te vas ya? - Laurie le miraba con cara traviesa- ¡Quédate un poco más!
- Será mejor que vuelva.
- Si será lo mejor - dijo el padre de Laurie guiñándole un ojo.- ¿Quieres que te acompañe?
- No, no hace falta mi casa esta a cinco minutos andando.
- Como quieras.

Ya de camino a casa con la bici al lado Tim se pasó prácticamente todo el camino pensando en el beso, su primer beso. Estaba tan absorto en sus pensamientos que no se percató hasta que llegó a pocos metros de sus casa de que esta estaba ardiendo, en el portal había un hombre de pelo largo pelirrojo que tenía un tatuaje de un dragón que subía del cuello hasta la mejilla, vestía con una gabardina roja. Le miró sonriendo con una sonrisa diabólica y luego entro en el edificio en llamas, entonces el fuego se avivó de manera increíble provocando que la casa ardiera por completo.
Tim dejó caer su bici al suelo, estaba estupefacto. Al fin cuando reaccionó su impulso fue echar a correr hacía la casa en llamas pero entonces alguien le sujetó, era el Dr. Hooks


-Quieto chico, podría sufrir daño.
-Pero mis padres y mí hermano, están ahí dentro!
-No hay forma de que nosotros podamos hacer nada, debemos esperar a los bomberos.

Unas horas mas tarde cuando ya amanecía el incendio fue sofocado, se encontraron tres cuerpos calcinados. Tim quedó abandonado, pues ni siquiera la policía se percató de él, a su lado estaba el Dr. Hooks que lo abrazaba fuertemente.

-Te gustaría vengarte?
-Yo... no tengo el poder para hacerlo...- dijo Tim mientras se secaba las lágrimas.
-Si lo tienes, aquél chico que provocó el fuego era miembro de una organización terrorista a la que llamamos La Compañía y la empresa en la que trabajo Exsilium esta luchando para parar los pies a estos malvados terroristas.
-Pero yo no...
-Antes no te lo dije, en la escuela durante el examen físico, tú no sufres ninguna infección. Eres especial, posees poderes que con el entrenamiento adecuado puedes llegar a desarrollar, con estos poderes serás capaz de vengarte.

Tim que aun siendo ingenuo le parecía que el Dr. Hooks no estaba en sus cabales.

- Yo también soy especial cómo tu, observa.
El Dr. Hooks se quitó un guante y tocó el asfalto, entonces alrededor de su dedo empezaron a crecer flores y hierba, Tim estaba sorprendido, pero eso fue suficiente cómo para convencérle.
-Llévame contigo, no dejaré que se salgan con la suya.


Fred Jackson

Fred se encontraba paralizado observando todo a su alrededor ,aunque su estado le impedía asimilarlo. Para cuando despertó del shock se encontraba en una habitación de paredes metálicas, el suelo resplandecía una luz blanca y las paredes eran espejos, en la habitación no había absolutamente nada. Su cuerpo estaba desnudo. Observó que tenía un pequeño corte en la parte interior de la muñeca. Estaba atrapado.

Charles Callhound y Henry Morgan
(De vuelta al presente)

Charlie es un joven de unos 23 años aproximadamente, sufre amnesia y sus primeros recuerdos son solo a partir de 10 años atras. Es amante de la informática y del cine. Vive en un piso de estudiantes en Manchester, aunque no es muy sociable sus compañeros le permiten quedarse porque sabe cocinar y le gusta hacer las tareas de la casa.

Charlie tenía sueños extraños muy a menudo, la mayoría de esos sueños solo eran luces blancas y imágenes difuminadas y las voces distorsionadas no se podían entender. Pero esa noche Charlie tuvo un sueño mas extraño, porque este estaba definido.

En su sueño veía una luz blanca muy brillante, parecía un foco. Entonces escuchó una voz que decía "Traedme el material". Charlie volteó la cabeza y descubrió a una persona que parecía un cirujano, estaba en una habitación de paredes negro obsidiana. Una enfermera entro con un carrito lleno de instrumentos, tres enfermeras mas sujetaban al niño mientras le ataban unas correas y le inmovilizaban la cabeza. El cirujano lleno una jeringuilla con un contenido blanco que parecía leche y se lo introdujo en la yugular, prácticamente al instante sintió una sensación de mareo y euforia, luego empezaron unas cefaleas horrorosas aunque incapaz de quejarse por la sensación de mareo y aunque extraño también de satisfacción. El cirujano con un rotulador marcó un cuadrado en la frente del niño. Entonces con un láser cortó limpiamente el cráneo dejando un agujero cuadrado. El cirujano le dio otra dosis de la jeringuilla, pero esta vez directamente al riego sanguíneo del cerebro, también colocó dos electrodos en la sien y otro directamente a la zona frontal del cerebro, con unas pinzas abrió sus ojos y colocó unas agujas con forma de embudo que proporcionaban un mayor campo de visión y percepción de la "realidad". "Esta listo" anunció fríamente el cirujano. Entonces metieron al niño en una especia de cilindro que daba vueltas y emitía luces esporádicamente y aleatorias. Cuando lo introdujeron en aquella máquina extraña parecida a la máquina de hacer resonancias las cefaleas se volvieron horriblemente fuertes, su visión se volvió difusa y con interferencias.

Charlie se levantó de un grito y sudando, aunque era pleno invierno y no tenía calefacción, después de pasarse diez minutos aturdido sin reaccionar a nada miró el reloj, ya eran mas de las diez, se había perdido su primera clase en la facultad y debía entregar un trabajo al profesor de ingeniería. Charlie se duchó en cinco minutos y salió escopeteado a la parada de autobús, pero llegó tarde y lo perdió.

En la parada había una señora ya vieja, una mujer con un niño y un hombre con gabardina leyendo el periódico que tenía la pinta de aquellos detectives del siglo anterior que salían en tantas películas de misterio. Charlie se subió en el próximo autobús, llegó a la facultad justo para su clase práctica de programación informática. Charlie se sentó delante de su ordenador y empezó a teclear, le dolía la cabeza y le costaba concentrarse, miró alrededor y vio al tipo con gabardina sentado enfrente de un ordenador. Cinco minutos mas tarde la habitación estaba helada, todo el mundo iba con chaqueta, Charlie podía ver el vaho de su respiración, notó que el teclado crujía y al observarlo vio que había escarcha en él, de repente notó un calambre y saltó una chispa del teclado y luego del monitor y mas tarde de la torre del ordenador y así produciendo efecto en cadena dejando la habitación a oscuras. La clase se suspendió, y Charlie volvió a casa.

En el autobús de vuelta se acercó al hombre con gabardina que leía un periódico mientras tomaba un café.

-Perdone, ... No lo había visto nunca en la facultad.
-Me acabo de trasladar.
-Vaya, nadie diría que es un estudiante, parece mas bien un profesor.
-Siempre me ha interesado la programación pero nunca me había decidido.
-Ah... Entonces... Ya nos veremos.
-Eso parece.

El autobús paró y Charlie bajó una parada antes sin darse cuenta. Caminó hasta su casa, no había nadie, llamó a sus compañeros pero como no contestaban decidió cocinar sólo para él. Por la tarde se fue al trabajo, trabajaba como repartidor de pizzas en Manchester. Una vez allí cogió la moto para su primer encargo, parecía que no tendría que conducir demasiado. Charlie atajó por un callejón porque tenía la impresión de que le seguía un coche. Entonces un mercedes aparcó en frente suyo y de él salieron dos hombres vestidos de negro y con gafas oscuras empuñando cada uno una pistola.

Charlie giró en redondo abandonando la moto allí, pero del otro lado del callejón apareció un hombre con gabardina que empuñaba un revolver, aunque no había mucha luz excepto la de los faros del coche Charlie lo reconoció como el tipo misterioso que acababa de conocer ese mismo día. Henry levantó el revolver apuntando en dirección a Charlie y disparó.

Charlie abrió los ojos y descubrió que estaba ileso, Henry había derribado a uno de los hombres de negro.

-¡Vamos huye! - Exclamó Henry

Sin dudarlo Charlie corrió lo mas rápido que pudo olvidándose de la moto. Mientras corría llamó a la policía y denunció el tiroteo. Al volver a la pizzería el jefe lo esperaba enfadado.

-¡Tu muchacho, que se supone que estabas haciendo! Acaban de llamar los de tu entrega de que aun no has... ¿¡Se puede saber donde esta la moto!?
-... Escuche señor, ha habido un... tiroteo... yo estaba en medio y...
-¡Vaya excusas me estas contando! ¡Quiero mi moto y por supuesto estas despedido!
-Pero es verdad... Porque sino iba a perder la moto... Llamé a la policía. Seguro que ellos encontraran la moto y la confiscarán.
-Si es para recuperar mi moto...

Llamamos a la policía pero esta parecía no saber nada sobre un tiroteo ni sobre la moto...

-Escucha muchacho me vas a pagar la moto y me encargare de que no te acepten en ninguna otra pizzería de toda Inglaterra.

Después de una exhausta discusión Charlie volvió a su piso de estudiantes. Al llegar a la entrada se percató de que la puerta había sido forzada y estaba abierta. Una sensación horrible recorrió el espinazo de Charlie... ¿Serían los hombres de negro?

Cautelosamente abrió la puerta, los pelos de su nuca se erizaron y la luz del techo comenzó a parpadear intermitentemente, segundos mas tarde todas las luces de la habitación y el pasillo parpadeaban aun estando desconectadas, miro el contador de electricidad y vió que habían saltado los plomos. Esto le recordó a una película de fantasmas que había visto una semana antes. Observó que el piso parecía impecable, tal y como estaba antes de marcharse a trabajar. Entonces escuchó un ruido como si alguien estuviera removiendo algo, y venía de su habitación, las luces parpadeaban más deprisa y algunas se fundieron. La puerta de su habitación estaba abierta, al entrar vio una silueta que estaba poniendo patas arriba su armario. Charlie cogió un jarrón y lo alzó para golpear al sujeto, entonces se dio la vuelta, hubo un destello de luz y los cristales y las luces explotaron.

Al recuperar la vista vió que se trataba de uno de sus compañeros de piso, Kazuki.

-Eh! ¿Que haces con eso tío? Podrías dañar a alguien.
-Eh... yo... ¿Que haces aquí? La puerta...
-Ah la puerta ya estaba así pensé que te habrías dejado las llaves.
-No...
-He cogido tu consola espero que no te importe, la mía se ha roto.
-¿Porque no has contestado a mis llamadas?
-No recibí ninguna llamada tuya... Bueno me voy a dormir que estoy cansado, buenas noches.
-¿Que diablos a pasado con las luces?...
- A mí que me cuentas, déjame en paz, siempre estas jodiendo, buenas noches.
- ...Buenas noches.

Charlie atrancó la puerta con una silla y se fue a dormir, pero en realidad no durmió muy bien por la noche y a causa de esto se levantó bastante tarde. Fue a la universidad corriendo, y llegó a tiempo para ver el final de la clase. Parecía que el hombre con gabardina había desaparecido. ¿Lo habrían muerto los hombres de negro?
Tenía dos horas libres así que fue al café, y almorzó dos donuts y una taza de café con leche. Una chica que llevaba gafas y el pelo recogido con una trenza se acercó a Charlie. Este la miró con más detenimiento. Llevaba un libro de historia en las manos y vestía bastante formal, al parecer se trataba de una empollona de familia acomodada y su rostro era realmente bello.

- Perdona, ¿Te importa si me siento contigo? Es que no quedan sitios...
- No claro que no, pero en realidad resulta que SÍ quedan asientos libres.
- Vaya me has pillado, la verdad es que llevo tiempo observándote y siempre he querido conocerte...

Charlie Callhound

- Perdona, ¿Te importa si me siento contigo? Es que no quedan sitios...
- No claro que no, pero en realidad resulta que SÍ quedan asientos libres.
- Vaya me has pillado, la verdad es que llevo tiempo observándote y siempre he querido conocerte...

Charlie se quedó boquiabierto, una chica que se interesase por él, que extraño. Normalmente cuando lo conocían salían corriendo por verle como a un friki además de no ser muy sociable.

- Jeje... Ese libro... ¿Estudias historia?
- Si, este es mi último año aquí.
- ¿Historia moderna?
- No, historia medieval. Me encanta todo lo relacionado con la historia medieval. ¡OH! Vaya mira que hora es, tengo que ir a clase.
- L-lo siento no quería hacerte llegar tarde.
- Oye, ¿Te gusta el cine?
- Bromeas, me encanta.
- Porque no quedamos esta tarde a las seis en el Ziggurat.
- V-v-va-vale.
- Por cierto, me llamo Sarah, nos vemos Charlie.

Charlie estaba alucinando no podía creer que una chica así se hubiera acercado para hablar con él, se quedó mirando como se iba con cara de tonto, no fue hasta que a la camarera se le cayó un vaso al suelo que reaccionó y se fue para casa eufórico, era su primera cita en mucho tiempo.

Ya en casa empezó a ordenar todo el desorden que había y llamó al cerrajero para que arreglara la puerta, mientras pasó la aspiradora ordenó su habitación lavó los platos y preparó arroz con salsa curry y pollo. Después de comer se echó una buena siesta de hora y media se duchó y se arregló para el acontecimiento mas importante en los últimos cuatro años en su vida amorosa.

Charlie cogió el autobús, durante todo el trayecto tenía la sensación de que lo observaban al bajar escuchó un ruido detrás suyo, como un click metálico, se volteó y allí estaba Sarah sonriendo.

- Que ¿nos vamos?
- ¿Que dan en el cine?
- Hoy dan la versión antigua de King Kong.
- No me extraña que este cine lo vayan a cerrar pronto.
- Oh vamos ¿no te gusta King Kong?
- Si claro, no lo decía por eso.

Compraron un par de entradas, palomitas y un par de colas y entraron en la sala del cine, estaba completamente vacía excepto un par de asientos que estaban ocupados, algo que no era de extrañar con la película que ponían.

La película empezó y Sarah se agarró a su brazo y apoyo su cabeza en su hombro, el corazón de Charlie se aceleraba cada vez mas, entonces de repente las puertas de la sala salieron disparadas y chocaron con la pantalla de cine, Charlie se levantó y allí estaban los hombres de negro que le atacaron en el callejón pero había alguien más, un niño con un vestido de neopreno y unos aparatos raros en la cabeza. Una de las personas de la sala echó a correr pero los hombres le dispararon y le volaron la cabeza, el otro que antes estaba sentado ahora empuñaba una pistola y disparó contra los intrusos, pero la bala se desvió perforando el techo.

- ¡Corred! - gritó el hombre de la pistola.

Charlie lo reconoció como el hombre que le salvó en el callejón y el nuevo estudiante de la universidad, Sarah le empujó del brazo y corrió hasta la salida de incendios, cuando estaban abriendo la puerta Charlie sintió un dolor agudo en la cabeza y todo se volvió oscuro.

Henry Morgan
(La noche anterior)

El muchacho se fue corriendo y Henry tenía delante un par de esos cabrones que se llevaron a la niña hacía un par de días, les apuntó con el Smith&Wesson del 38 y disparó directo al corazón de uno de ellos y este se desplomó en el suelo.

- ¡Esta vez no os llevareis a nadie, podeis venir cuantos querais que acabareis con un agujero entre ceja y ceja!

El otro hombre le disparó en el hombro y a Henry se le cayó la pistola al suelo, Henry tuvo que cubrirse detrás de unos cubos de basura, estaba sangrando mucho, la bala se había quedado en el interior del hombro, estaba acorralado y la pistola estaba a cinco metros de dónde estaba él, si intentaba ir a por la pistola probablemente le volarían la cabeza pero si se quedaba allí le atraparían, era arriesgado pero Henry optó por ir a por la pistola, cuando se disponía a salir de su escondite el motor de un coche se puso en marcha y el hombre de negro se fue, y se llevo a su compañero muerto.

Henry recogió su pistola y la guardó en un bolsillo escondido de su gabardina y empezó a caminar por la calle, estaba perdiendo mucha sangre y veía borroso, las luces le hacían daño y el destello de estas permanecían unos segundos después de mirarlas, los sonidos del tráfico y de la música de los bares era cada vez mas distante, Henry debatía por mantenerse en pie estaba mareado, tenía mucho frío y estaba empapado de sudor, poco a poco las imágenes se iban mezclando entre si hasta tal punto que ya no distinguía nada de lo que veía, chocó contra alguien, este replico algo pero no entendió nada hasta que finalmente cayó al suelo, intentó levantarse pero se sentía tan débil y su cuerpo le pesaba tanto que apenas se alzó un palmo que volvió a caer al suelo.

Se escuchaba un sonido muy estridente y las luces le cegaban, poco a poco se espabilo un poco, estaba en una ambulancia, en unos minutos llegaron al hospital aunque a Henry le pareció una eternidad, cuando entraba por la entrada de urgencias le rodearon varias personas, algunos hablaban entre sí y otros le preguntaban cosas, intentó contestar pero lo único que salió por su boca fue un pequeño ruido, segundos después Henry perdió la conciencia.

Cuando despertó estaba en una camilla, tenía una vía con suero y sus pertenencias no estaban, una enfermera entró en su habitación.

- Hola señor Morgan, ¿Como se encuentra?
- Bien, ¿que día es hoy?
- Viernes.- Henry se iba a levantar pero la enfermera se lo impidió.- Tiene que tomar reposo, ingresó ayer por la noche con una herida de bala y perdió mucha sangre.
- ¿Dónde están mis pertenencias? Tienen que darme el alta.
- Sus cosas están en el armario pero aún no pueden darle el alta, debe pasar un par de días en observación, luego ya podrá irse si quiere.
- No pueden impedir que me vaya.- Henry se levantó.
- Si intenta irse tendré que llamar a seguridad.

Abrió el armario y cogió la pistola del bolsillo, se giró y apuntó a la enfermera.

- No está en condiciones de amenazarme, es muy importante que me vaya, soy policía y estaba en una misión secreta y si no me voy ahora mucha gente saldrá herida.
- V-vale, pero baje el arma.

Henry salió del hospital, era mediodía, Charlie ya debería haber vuelto a su apartamento. Cuando llegó al apartamento vio que Charlie tomaba el autobús así que sin pensarlo dos veces subió al autobús. No podía permitirse fallar otra vez, quien sabe lo que harían con el pobre muchacho si le atrapaban, ya había fallado una vez. Henry estuvo barajando varias posibilidades y pensó que lo más fácil era llevarse al chico por la fuerza.

Charlie estaba bajando del autobús y Henry iba detrás, cogió la pistola y accionó el percutor, entonces llegó una chica y Charlie se iba a dar la vuelta, Henry se dio la vuelta y se fue en dirección contraria, cogió un diario y fingió leerlo, los dos chicos entraron en el cine, Henry compró una entrada también, tendría que esperarse a la salida del cine para atraparle, se sentó en una de las filas del medio.

La película empezó y minutos después irrumpieron los hombres de negro con aquél niño de la última vez. Henry le disparó pero desvió su bala. Les dijo a Charlie y la chica que escaparan mientras él los distraía, otra vez una fuerza invisible lo empujó varios metros al suelo chocando con el hombro herido en el suelo, lo que provocó que Henry soltara un alarido de dolor. Desde el suelo vio como el chico caía al suelo y la chica lo arrastraba fuera del edificio, Henry los siguió por la salida mientras las butacas volaban a su alrededor, una vez fuera del edificio vio que en la calle no había ni rastro de los chicos, lo único que pudo ver fue como se alejaba una furgoneta negra de cristales blindados a toda velocidad.

Un disparo que le paso rozando el brazo le volvió a la realidad, Henry corrió por un callejón, entonces se escuchó una explosión y hubo un pequeño seísmo, el cine había colapsado y no había ni rastro de los hombres de negro. Antes de que pudiera pensar su siguiente movimiento sintió el frío acero de una pistola sobre su nuca.

Charlie Callhound

Charlie se despertó, le dolía la cabeza, miró a su alrededor, estaba en una camilla atado con correas y unos focos alrededor enfocándole, había ordenadores y muchos monitores con varías cosas que no entendía y utensilios quirúrgicos, había un gran cristal en la pared y detrás había dos figuras pero no les podía ver el rostro, eran una mujer y un hombre bastante bajito.

- Porque tuviste que enviar a un grupo de asalto para coger al chico, lo tenía todo bajo control.- Charlie reconoció esa voz, ¡era la de Sarah!
- El detective te estaba pisando los talones y no podíamos permitirnos perder a un sujeto tan valioso
- Parece que ha despertado.
- Si, lo sedaremos y podremos empezar con los tests.

Un cirujano entró y le inyectó un sedante. Al despertarse estaba en una celda desnudo, en una de las paredes había un chico también desnudo unos años mas joven que él.

Fred miró a su nuevo compañero con curiosidad, y no pudo evitar reírse, había pasado una semana en esa celda solo sin contacto humano, sin poder hablar con nadie prácticamente todas las horas del día a oscuras sin apenas comer ni beber aunque estaba cuerdo se había vuelto un poco paranoico.

- ¿De que te ríes?
- ¿Yo? De nada, me pregunto porque te habrán puesto aquí conmigo, llevo aquí varios días sin poder hacer nada ni ver a nadie ni nada.
- ¿Tu sabes porque estoy aquí?
- ¿No eres muy listo verdad? Si me escucharas un poco...-De la pared salió una bandeja con un par de pastillas y vasos de agua.
- ¿Para que son?- Preguntó Charlie.
- No lo se pero si no quieres recibir unas cuantas descargas mejor que te la tomes.-De la pared del fondo de la habitación se abrió una compuerta.
- Si queréis sobrevivir mejor que os toméis los medicamentos, vamos a empezar con los tests.- Se escuchó la voz desde un megáfono.

La compuerta ya se había abierto completamente, no se podía ver nada en su interior, estaba muy oscuro pero se escuchaban unos jadeos y unos pasos lentos y pesados y se empezaron a vislumbrar tres figuras que salían de ese lugar oscuro.

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Derein
Posted: Jan 7 2009, 03:54 PM


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Capítulo 3: Despertar

Tim Jackson
(Una semana antes)

Tim estaba sentado en la parte trasera de un lujoso mercedes-benz negro. Estuvo todo el viaje de tres horas sin decir nada, pensando en sus padres y su hermano muertos, aunque estaba triste sabia que tenia que ser fuerte porque si se deprimía no podría llevar a cabo la tarea que se le había encomendado.

Llegaron a unas instalaciones fuera de la ciudad, estaban muy bien protegidas con vallas electrificadas torres vigía con grandes focos como en las prisiones y también había militares patrullando la zona, mas que unos laboratorios parecía una base militar, el edificio era grande de unos quinientos metros cuadrados aproximadamente aunque no había pisos superiores, del suelo se abrió una compuerta con una rampa y bajaron por allí varios metros durante unos cinco minutos, pasaron por un parking lleno de coches negros de lujo y algún que otro furgón blindado, siguieron adelante aunque ya no bajaban mas, pasaron por un helipuerto subterráneo con helicópteros militares y camiones de transporte modelo humbee, seguidamente pasaron una compuerta de cristal y entraron en una habitación hermética de donde salió un humo blanco y unos chorros de vapor que esterilizaron el coche, seguidamente bajaron del coche y se esterilizaron ellos también y se vistieron con trajes herméticos.

- ¿Para que es tanta seguridad? - Tim estaba alucinando, aquello era una pasada parecía una película de espías.

- Debemos asegurarnos que nuestras investigaciones permanecen en secreto y bien resguardadas, como ya sabes hay gente peligrosa que se dedica a cazar a gente como tu, aunque desconocemos sus fines sabemos por experiencia que allí donde van siembran el caos.

Al atravesar la puerta hermética entraron en un cambiador y se vistieron con la ropa ya esterilizada, pasaron al pasillo contiguo y seguidamente entraron en unas oficinas de grandes proporciones.

- Espérate aquí- Le dijo el Dr. Hooks- yo voy a reportar sobre mi llegada, y luego iremos a comer algo y despues a la cama, mañana será un día nuevo.

A Tim no le salían las palabras, izo ademán de afirmación y se sentó en una butaca que había al lado.


Henry Morgan
(presente)

Podía sentir la presión de la pistola en su nuca, al juzgar por su cañón y el sonido al cargarla se trataba de una Beretta M9 una pistola usada como arma secundária por el ejército de los estados unidos, dispara rondas de 9mm. NATO, semi-automática, si trataba de hacer algo sus posibilidades de salir muerto de allí eran del 99'9%.
- No te des la vuelta.- Era una voz femenina que le sonaba familiar.
- El que tiene arma manda- bromeó Henry.
- Parece que te has oxidado bastante, antes eras uno de los mejores y mírate ahora.
- ¿Que es lo que quieres?
- P-...
Antes de que pudiera empezar la frase un coche se monto en la acera y pasó a un metro de ellos para acabar estrellado en una farola, Henry se percató del sobresalto de la mujer esa podría ser su única oportunidad para escapar. Ágilmente agarró la mano con la que la mujer empuñaba el arma le torció la muñeca para desarmarla, cogió el M9 tiró a la mujer al suelo y le apuntó directo al corazón.

- Parece que no estoy tan oxi... - El corazón de Henry se congeló atónito al descubrir la verdadera identidad de aquella mujer.

Fred Jackson y Charlie Callhound

Ambos chicos se encontraban desnudos sin ninguna protección y de esa compuerta avanzaban tres bestias mutantes que no parecían nada amigables. Esas criaturas que eran como pseudohumanos andaban lentamente arrastrando sus desproporcionadamente largos brazos por el suelo, su rostro estaba deformado, no tenían nariz y sus ojos estaban increíblemente hundidos e inyectados en sangre, tenían algunos pelos sucios por la cara pero lo peor de su rostro era sin duda su boca la cual estaba desgarrada mostrando toda su mandíbula y sus dientes torcidos y afilados, tenían el cuerpo lleno de bultos y quistes, y lo que parecían cables que se introducían todos por la nuca y todo enganchado con grapas.

- Q-que s-s-s-son...- Charlie estaba aterrado.

Fred en cambio permanecía impasible como si aquella imagen horrenda no le afectara para nada.

- Parece que quieren saber si somos lo suficientemente fuertes para sobrevivir.
- Q-q-quieres decir que tenemos que luchar contra estas criaturas... con las manos desnudas?
- Hehe... Exacto. - por alguna razón Fred se sentía eufórico algo sorprendente dada su imposibilidad para tener sentimientos pues nunca hasta el día de hoy se había sentido tan lleno de vida.
- Estas loco, ¿¡se puede saber de que te ríes!?
- Me rió porque dos de esos bichos te han echado el ojo lo que significa que yo tendré mas posibilidades.

Tim Jackson
(Cinco días antes)

Tim se levantó de la cama y se fue a lavar los dientes, entonces el Dr. Hooks entró en su habitación.

- ¿Como te encuentras hoy Timmy?
- Muig bgien... - balbuceó con el cepillo en la boca.
- Sabes, los tests que hicimos ayer, resulta que obtuviste unos resultados fuera de lo normal, mucho más de lo que esperábamos, si en tus entrenamientos muestras todo tu potencial probablemente podrás llevar a cabo tu primera misión en apenas un par de meses.
- ¡Un par de meses! Eso es mucho tiempo!
- En realidad es muy poco la mayoría necesitan un año de entrenamiento como mínimo para poder llegar a tu nivel, sin duda eres un chico muy especial.

(Un par de horas más tarde)

- Bien Timmy, todo lo que tienes que hacer es mover ese cuchillo de allí y clavarlo en el medio de la diana sin tocarlo.

El Dr. Hooks observaba desde el otro lado del cristal con un par de científicos que analizaban el monitor controlando sus constantes vitales.
- Pero Dr. Hooks cree que es posible que mueva ese cuchillo aún sin ser consciente de sus propias habilidades.
- Puede que el chico no sea consciente de sus habilidades pero hemos monitoreado al chico durante estos dos días, aún sin ser consciente usa sus habilidades para mover cosas lo único que pasa es que lo hace con tanta naturalidad que ni el mismo se da cuenta de ello.
- Esto es increíble, ningún sujeto había mostrado tanta predisposición a sus habilidades.
- La marca de su oreja... Él podría ser el sujeto que utilizamos para el proyecto Omega.
- ¡El proyecto Omega! Entonces él podría tener la solución para lo que les ha pasado a los otros sujetos.
- Es posible, aunque los sujetos que han sido dañados mucho me temo que su fase de degradación sea irreversible, solo un cerebro más evolucionado puede soportar el cambio.
- Doctor... El chico ha acertado con los cinco cuchillos.
- Impresionante.

(Cuatro días antes)

Tim estaba en su habitación con el Dr. Hooks, en los últimos días había tenido que hacer un montón de cosas absurdas usando su habilidad, desde levantar piedras hasta levantar un vagón de tren. No podía entender su fascinación, ni siquiera le había supuesto una dificultad el hacer aquellas cosas, además ¿porque él era tan especial? El Dr. Hooks podía hacer crecer a las plantas él podía mover cosas, no podía entender el porque de su fascinación.

- Bien Timmy tengo una sorpresa para tí.
- ¿Enserio? ¿Que es?

El doctor Hooks le dio un maletín plateado y Tim lo abrió, dentro había un traje de goma con un casco y unos cables y tubos.

- ¿Para que es esto?
- Esto Timmy es tu traje, te servirá para aumentar tu potencial psíquico para tus próximas misiones Nos has sorprendido mucho, en un par de días de entrenamiento has conseguido hacer lo que ha muchos les lleva mas de un año hacer, mañana tendrás tu primera misión.

- Por fin podré vengarme, por fin podré atrapar a ese pelirrojo que mató a mis padres y a mi hermano.
- Aún no ha llegado la hora, por el momento debes encontrar esta niña, esta fuera de control y ha congelado un colegio entero, el gobierno no puede permitir que continúe fuera de control, debes encontrarla y capturarla.
- Pero esto no es lo que acordamos, yo quiero vengarme.
- Todo a su debido tiempo, en cuanto finalices tu misión deberás ir a Manchester dónde se encuentra Charles Callhound, es un activista de los mismos terroristas que mataron a tu família, pero todo a su debido tiempo, lo primero es encontrar a la niña antes de que haga daño a alguien.
- Esta bien lo haré.

Henry Morgan
(Presente)

- ¡Elaine! - La respiración de Henry se cortó súbitamente.- ¡Como puede ser que estés aquí, estas muerta!
- Algunas costumbres no cambian nunca verdad Henry, ya me mataste una vez y mírate ahora apuntándome con un arma apunto de dispararme... OTRA VEZ.

Charlie Callhound y Fred Jackson

Charlie dio un paso atrás y resbaló, sus piernas simplemente dejaron de sostenerle, estaba aterrorizado. Dos de las bestias se abalanzaron sobre él, de pronto reaccionó y se levantó y empezó a correr. Mientras, Fred estaba quieto esperando a la bestia allí de pie, cuando esta le saltó encima Fred se tiró a un lado, el mutante ágilmente se dio la vuelta y con una de sus zarpas atacó directo al cuello de Fred, este se agachó y esquivó su ataque. Fred estaba sorprendido, ¿Fue simplemente suerte? No, él sabía lo que esa cosa iba hacer, simplemente lo sabía.

Los dos mutantes acorralaron a Charlie en una esquina de la habitación, una de las bestias le arañó el brazo izquerdo del cual empezó a brotar sangre a borbotones, Charlie lanzó un aullido de dolor al que las bestias respondieron con un gruñido.

Fred continuaba esquivando los ataques de la criatura, aquella situación le parecía extremadamente divertida, aunque no podía seguir huyendo siempre porque tarde o temprano se cansaría así que contraatacó y tiró a la bestia al suelo, Fred se tiró encima de aquella cosa y arrancó algunos tubos y cables que se conectaban directamente a su cuerpo, la bestia aulló de dolor y de aquellos tubos empezó a salir un líquido amarillo con un poco de sangre. En aquél momento algo en el interior de Fred hizo "clic" y se sintió eufórico, nunca en su vida se había sentido tan lleno, tan vivo, aquél vacío que había sentido siempre en su interior desapareció, por primera vez en su vida era feliz, entonces sabía que había nacido para eso, para ser especial, él era superior, era mejor que los demás, él tenía todo el poder, tenía el poder para decidir quien merecía vivir y quien no. Fred miró a los fríamente a los ojos del mutante y entonces este empezó a retorcerse de dolor y empezó a sangrar por todos los orificios de la cabeza y a convulsionar hasta que simplemente paró. Fred empezó a reír sin parar, "que fácil era acabar con la vida de un ser tan insignificante" pensó.

- Hahahaha... Ahora ya nadie se volverá a interponer en mi camino...
- ¡Ayúdame! - Era la voz de Charlie que suplicaba por su vida.

Las dos criaturas empezaron a arañarle pro todo el cuerpo, entonces Charlie sintió un cosquilleo que le recorrió todo el cuerpo y de alguna manera su cuerpo emitió una carga eléctrica que chamuscó a las dos criaturas por dentro hasta la muerte. Entonces una explosión muy fuerte izo temblar el suelo y las luces se apagaron, segundos mas tarde se encendieron las luces de emergencia y sonó la sirena de una alarma. La puerta hermética se abrió de nuevo, y al otro lado estaba Sarah.

Henry Morgan y Elaine Morgan

- ¿Porque no me das esto antes de que hagas daño a alguien?
- ¿Como has...? No entiendo nada...
- No sabes lo mucho que me apetece un café ahora mismo, ¿te parece si vamos a una cafetería?

Henry estaba tan desconcertado, aliviado pero a la vez asustado de ver que Elaine estaba viva que no sabía como reaccionar.

- ¿Donde has estado todo este tiempo?
- Seguro que pudriéndome en mi tumba no.
- Podrías ser un poco mas seria...
- ¡Oh! ¡Quieres callarte! Puedes sentirte afortunado de que no me enfade por esa lápida tan sosa y pequeña que compraste para mi entierro... así que mantén tu boca cerrada y vamos.

Henry ya había olvidado lo molesta que resultaba cuando se ponía en ese plan. Elaine apenas había cambiado, se conservaba bastante bien, su pelo rojo que ahora lo llevaba corto y tampoco llevaba gafas, quizás tenía unas pocas arrugas más pero nada más, se mantenía en forma.

Los dos fueron a la terraza de un café dos manzanas más abajo del revuelo que se había provocado en el Ziggurat. Los dos tomaron asiento y Henry pidió un whisky doble y Elaine un café sin azúcar.

- Bueno, ¿porque no empiezas a contarme tú historia? - Henry miraba a Elaine con una mezcla de nostalgia y resentimiento por lo acontecido veinte años atrás.
- No estoy aquí para contarte esa historia, estoy aquí para advertirte. - como siempre Elaine hablaba en tono desafiante y dominante. - He de reconocer que me decepcionas bastante Henry, el Henry que solía conocer no habría fracasado estrepitosamente en sus dos misiones aunque es obvio pensar que tampoco habrías aceptado un encargo como este sin saber siquiera a que te enfrentas.
- No me culpes, tú me arruinaste la vida y ahora te presentas aquí vivita y coleando y empiezas a avasallarme con tus críticas.- La situación empezaba a sacar a Henry de sus cabales.- si de verdad tienes algo importante que decirme suéltalo ya.
- Me encanta cuando te haces el duro...- Elaine esperaba alguna respuesta pero no la obtuvo.- Bien, vallamos al grano. Los que te contrataron pertenecen a una compañía que actualmente esta en guerra con otra compañía que se llama la corporación Exsilium.
-¿Quienes son?
- La persona que te contrató esta infiltrada en una de las bases de Exsilium aquí en las afueras, tú misión era conseguir lo que ellos querían lo que obviamente no fuiste capaz de hacer.- Elaine se divertía mucho en esas situaciones.- Exsilium es una empresa, mas bien una gran organización que trabaja desde la sombra, los miembros de los altos cargos ostentan muchas riquezas y la mayoría son burócratas con gran poder político. Estos miembros ejercen un gran poder sobre la mayoría de países europeos...
- Todo esto esta muy bien, todo lo de las conspiraciones etcétera. Ahora cuéntame que es lo que realmente quieren y que hacen.
- Hace ya unas décadas surgió un virus al que llamaron Exile, no se conocen los patrones del virus pero este ataca aleatoriamente el sistema nervioso hasta dejar frita a la víctima. Como contramedida a esta enfermedad se creo la corporación Exsilium, hubo un incidente que obligó a la compañía a trabajar en las sombras. Poco a poco esta fue ganando poder y empezaron a experimentar con humanos, el proyecto original de Exsilium quedó a un lado y empezaron a experimentar en niños para crear al súper humano creemos que con fines militares pero no estamos seguros.
- Entonces lo que pasó en aquél colegio, aquella niña... ¿Es un experimento de ellos? - A Henry le horrorizaba la mera idea de que alguien pudiera experimentar en niños por fines como son el poder.
- Exacto, Exsilium descubrió unos detonantes en los genes humanos que permitían evolucionar al ser humano aumentando su capacidad cerebral permitiendo controlar cosas como las moléculas mover objetos con la mente o leer la mente. - A Elaine le brillaban los ojos mientras explicaba todo aquello.- No obstante, al forzar la evolución del ser en cuestión perjudicaba gravemente el ADN del sujeto y podía mutar provocando su muerte. Diez años atrás la compañía que te contrató atacó una de las bases de Exsilium y escaparon ciento tres niños de las instalaciones, algunos murieron y a otros los encontraron pero unos pocos pudieron escapar acabando muchos en la calle y algunos pocos afortunados fueron acogidos por alguna familia.
- Todo esto que me estás contando es simplemente increíble, ¿pretendes que me crea tu teoría de una conspiración mundial?
- ¿La verdad? Sí, si no me crees ve a esta dirección y pregunta por el Thomas Jefferson, él te dirá tod...-Se escuchó un zumbido y entonces Elaine se desplomó al suelo.
- ¡Elaine! ¡Elaine! ¡Otra vez no, por favor no me dejes...! - Los ojos de Henry se llenaron de lágrimas.

Habían disparado a Elaine, probablemente con un rifle francotirador, Henry llamó a una ambulancia aunque sabía que la herida era mortal no podía dejar de tener esperanzas, el pasado ya se la había arrebatado una vez y ahora simplemente se negaba a dejarla ir otra vez. Cuando llegó la ambulancia los paramédicos no pudieron hacer nada por ella, la metieron dentro de una bolsa de plástico y se la llevaron con la ambulancia, Henry se quedó allí desolado con su sangre todavía en las manos.

(En la ambulancia)

La bolsa del cadáver de Elaine empezó a moverse y agitarse, el paramédico abrió la bolsa y Elaine dio un brinco para poder tomar aliento.

- Reporte Morgan.
- Ya no soy Morgan, llámeme Faraday. La misión ha sido un éxito, esto le dará el empujón que necesita para continuar con nuestro plan.
- Me alegro que sea así.
- Como último recurso siempre podemos usar el plan B ¿no señor Bennet?

Timmie Jackson
(Una hora antes de los sucesos acontecidos)

La habitación estaba oscura, a Tim nunca le había gustado la oscuridad pero los últimos días le ayudaba a tranquilizarse. Tim jugaba con una pelota moviéndola con la mente mientras recordaba a su familia, sus padres muertos, su hermano... Ojalá estuvieran vivos pensaba. Sus ojos se humedecieron y de ellos empezaron a brotar lágrimas de desconsuelo. Por su cabeza pasaban muchos recuerdos fugaces, él y su padre jugando en los videojuegos, su madre preparando la cena y su hermano sentado en un rincón pensativo sin hacer nada.

Unos treinta minutos más tarde Tim decidió que le iría bien dar una vuelta por las instalaciones, se vistió con su ropa de calle y salió de la habitación. Pasó frente al gimnasio y la sala de descanso hasta llegar a las oficinas, fue entonces cuando sucedió lo inesperado, lo que vió le volvió loco y desató su ira, delante de sus narices estaba el hombre pelirrojo que incendió su casa con su familia dentro y lo que era mas increíble estaba hablando amigablemente con el Dr. Hooks, fue entonces cuando entendió la trama, ellos habían matado a su familia para poder utilizarlo para sus propios fines aprovechándose de su dolor. El Dr. Hooks miró con horror a Tim y se quedó sin habla, mientras que el pelirrojo sonreía como loco esperando su reacción.

- E-escucha Tim, esto no es lo... - Apenas podía pronunciar las palabras adecuadas, sabía que Tim no lo entendería y que estallaría de rabia, algo no muy recomendable puesto que aún no controlaba bien sus poderes.
- Vamos déjese de chácharas, el chaval sabe muy bien lo que esta ocurriendo y creo que yo me voy a divertir mucho con lo que viene a continuación.

Tim continuaba sin decir nada, pero a su alrededor todo estaba temblando, los temblores eran cada vez mas intensos, las paredes se quebraban a su alrededor y el techo caía a pedazos, de golpe todo alrededor a tres metros de Tim salió disparado incluido el Dr. Hooks y el pelirrojo, las luces se apagaron y se encendieron las de emergencia, la alarma empezó a sonar. El pelirrojo se levantó extendió su mano y expulsó una llamarada de fuego que alcanzó a Tim y quemó todo cuanto se encontró a su paso.

- ¿Se puede saber que has hecho!?
- Matarlo era la única opción tiene que entenderlo, lo que me recuerda el motivo por el cual estoy aquí... Dr. Hooks el señor Drake me envía porque se ve que tenemos un topo, ¿no sabía nada?- El rostro del Dr. Hooks se quedó petrificada.- Vamos estoy seguro de que tiene idea de quien es, yo ya lo e descubierto aunque aun no le he comunicado nada al señor Drake... Pero no se moleste en intentar matarme sabe de sobras que su poder no esta al alcanze del mío.

El Dr. Hooks puso sus manos en el suelo y del suelo creció una planta que atrapó al pelirrojo inmovilizándole.

- Verás de lo que soy capaz de hacer Alfa.
- Hahahaha... Con esto no tengo ni por dónde empezar...

Alfa calcinó la planta que le inmovilizaba y le dio una patada al Dr. Hooks y le aplastó el pecho con su pie. Se agachó y le dedicó una sonrisa al Dr. Hooks mientras concentraba el calor en su mano pero entonces sintió un golpe muy fuerte en el estómago y saltó disparado varios metros, y del fuego apareció andando Tim, y el fuego se iba apartando a su paso.

- Increíble, ha creado un campo de fuerza a su alrededor, definitivamente Omega supera mis expectativas.- Hooks se levantó torpemente buscando un lugar dónde refugiarse.
- ¿A dónde se cree que va? Tenemos cosas de las que hablar.- La voz de Tim se había vuelto muy tenebrosa.

El cuerpo del Dr. Hooks quedó petrificado por una fuerza exterior, Tim estaba inmovilizándolo y entonces empezó a sentir una fuerte presión en su cuerpo que le aplastaban sus músculos pero antes de que pudiera provocar graves daños los guardias militares irrumpieron en la sala y dispararon a Tim, el Dr. Hooks volvió a caer al suelo.
Las balas se habían parado a escasos centímetros de Tim para acabar cayendo al suelo. Un temblor mucho mas grande izo desplomar parte del suelo y el techo seguida de una explosión que acabó por derrumbar el suelo.

Capítulo 4: Liberando a la pesadilla

Alicia Thorne (5 años antes de los hechos acontecidos)

La única luz que Alicia podía ver en aquella oscura habitación no era más que la poca que se escurría entre el marco de la vieja puerta de su habitación. Alicia estaba sentada en el suelo con su cabeza entre sus piernas intentando evadirse de lo que acababa de ver. Ningún niño de 4 años debería presenciar una escena tan traumática, llevaba el uniforme del colegio todo manchado de sangre y sus cabellos antes rubios ahora eran rojos, su piel antes blanca ahora tenía un tono carmesí... Ningún niño de 4 años debería presenciar tan horrorosa escena como la que Alicia acababa de presenciar, aunque también es cierto que Alicia no es una simple niña de 4 años, probablemente nadie de su misma edad haya presenciado tanto dolor y tanta brutalidad como ella ha tenido que soportar.

El nacimiento de Alicia fue como un rayo de luz para su madre. Kate era una fanática religiosa de una secta llamada La cruz carmesí, según las escrituras de La cruz carmesí solo una mujer de ojos azules descendiente directa de Halberd el salvador engendraría a un bebé que sería tocado Dios y bendecido con sus poderes, Alicia era ese bebé, desde su nacimiento todos pudieron comprobar su poder.

Su padre James era un alcohólico que apaleaba a su mujer todos los días y noches, Alicia también fue víctima de la furia de su padre y se crió entre moratones y violaciones y aunque era la "elegida" todo ese sufrimiento era parte de su educación pues el bebé nacido en el seno de Dios debía experimentar todo el sufrimiento del mundo para cuando llegara el día de la ascensión y se convirtiera en el mensajero de Dios pudiera experimentar la compasión y misericordia de sus semejantes.

Alicia se levantó lentamente y caminó hacia la puerta, al abrirse la puerta chirrió un poco, primero Alicia observó a su padre tendido en el suelo con el pecho abierto y los ojos llenos de sangre, y luego se acercó a su madre también mutilada. La miró con crueldad y acercó su rostro al suyo y entonces su madre abrió los ojos, Alicia rodeó el cuello de su madre con una cuerda y la ató en el ventilador y luego lo encendió ahogando a su madre. La habitación estaba toda ensangrentada con sangre por las paredes e incluso el techo. Alicia cogió a su muñeca y se durmió en el sofa.

Johan Duncan (5 años antes de los hechos acontecidos)

Johan era el vecino de la família Thorne, Johan era un gran amigo de Alicia la cual le recordaba a su difunta hija que murió en un accidente de tráfico junto a su esposa. Johan siempre observaba a Alicia con tristeza, su aspecto lúgubre y de desamparó a veces le hacía llorar por las noches.

Aquella mañana Johan se levantó pero había algo extraño, su habitación era extraña, tenía un aspecto descuidado como si nadie hubiera entrado allí desde hacía al menos 20 años el suelo estaba mugriento y lleno de polvo, el papel de las pareces tenía humedad y se caía a trozos, las ventanas estaban tapiadas con maderas y habían marcas de balas por todos los lados. Johan se levantó y bajo por las escaleras, toda la casa parecía estar en el mismo estado, Johan se paró en seco, había un hombre colgado del techo, era él mismo con la misma ropa lo único que estaba sonriendo y tenía los párpados cosidos. Johan salió corriendo en pijama de su casa, al salir a la calle observó que la calle entera estaba en ruinas, el asfalto estaba roto había coches estrellados por todos lados y todas las farolas parpadeaban al unísono, al final de la calle había una silueta, ¡Era la silueta de Alicia! Arrastraba su muñeca y permanecía inmóvil en el medio de la calle. Johan avanzó hasta Alicia pero cuando faltaban diez metros para alcanzarla empezó a correr y de la nada apareció un camión y embistió a Alicia pero cuando Johan corrió en su auxilio lo unico que encontró fue una foto, era la misma foto de su esposa y su hija que tenía en la mesita de noche. Al tiempo de observala la foto empezó a cambiar y de los ojos de su esposa y su hija empezó a brotar sangre y su rostro empezó a deformarse, Johan tiró la foto al suelo y se dio la vuelta. Allí estaba Alicia y de sus ojos brotaba sangre, Johan cayó al suelo del susto y todo se volvió oscuro.

Subnivel 20 Base de investigación de Exsilium Corp. Sector 4D proyecto Thanatos (presente)

Toda la instalación temblaba y el código de autodestrucción se había activado, las luces de emergencia parpadeaban y la mayoría de artilugios no estaban operativos. Uno de los científicos estaba tecleando en un ordenador, intentaba redirigir la energía al sector 4D para que todos los sistemas estuvieran operativos hasta el momento de la autodestrucción pero todos sus intentos fueron en vano.

El científico corrió como alma que lleva el diablo hasta el sector 4D. al llegar allí todo estaba oscuro y mugriento todos los científicos estaban muertos y había sangre por todas partes, delante suyo estaba la puerta hermética dónde se desarrollaba el proyecto Thanatos, las puertas se abrieron y de la oscuridad emergió una figura que arrastraba una muñeca, solo pronunció una palabra "Johan".

Oscuridad... Miedo... Ansiedad... Desesperación y melancolía... Increíbles sentimientos que traen serenidad a mi persona... Oscuridad, miedo, ansiedad, desesperación y melancolía, todo en este mismo orden, la oscuridad lleva al miedo y el miedo a la ansiedad; la ansiedad a la desesperación, todo esto acompañado de una sensación de melancolía... Todo cuanto conozco, todo cuanto se es alrededor de estas sensaciones que nutren mi mente día a día...
...Puedo ver a través los corazones de las personas e indagar hasta lo más profundo de su corazón, sentir sus sentimientos y sus miedos, puedo sentir las frustraciones de las personas y captar toda esa energía...
Llevo cuatro años aquí encerrada. Cuatro años sin ver la luz del sol atrapada en esta habitación oscura aislada de cualquier contacto humano, sin ver ni escuchar sólo sintiendo este frío intenso que hiela mis huesos y enfría mi tierno corazón devastando todo rastro de inocencia... Hace cuatro años que me encerraron y nueve años han pasado ya desde que empezó mi infierno, nueve largos años son más que suficiente para perder mi infancia.

Johan... Hace cinco años que se desencadenó todo esto; aunque, en cierto modo, la semilla empezó a germinar el día de mi nacimiento. Al conocerte, al ver el pesar de tu corazón, tu gentileza... Eres mi única esperanza, aunque para ayudarme primero debo curar tus heridas, tengo que salvarte yo a ti. Hoy por segunda vez, vuelvo a pisar el frío mármol del suelo de esta prisión, aunque esta vez no estoy entrando... Pronto nos encontraremos, y volveremos a estar los tres juntos de nuevo.... Para siempre.

Johan Duncan, Manchester (presente)

La cama estaba empapada de sudor, Johan se despertó sobresaltado, hacía ya cuatro años que no escuchaba la voz de Alicia en sueños, aunque sabía que no había nada que temer porque Alicia murió cuatro años atrás en aquél hospital abandonado, o eso creía él. Pero si estaba muerta ¿porque su corazón se encogía de aquella manera, porque tenía esa sensación ansiedad tan nostálgica que le recordaba a Alicia?
Johan decidió no pensar más en todo aquello, de su nariz brotaba sangre... Se levantó y fue a asearse un poco. Mientras preparaba el desayuno reparó en la fecha, hoy es el cumpleaños de Sidney... A Johan le costaba acordarse de esta fecha, puede que fuera el cuarto cumpleaños de su hija pero también es el día de la muerte de Alicia y a Johan le atormentaba pensar en ella aunque en el fondo sintiera lástima por ella.

Charlie Callhound, Fred Jackson y Sarah

- ¡Por aquí, rápido! -gritó Sarah- Tomad esta ropa, no es bueno ir desnudo por aquí, hace mucho frío y os podríais resfriar.
- ¿P-pe-pero que haces aquí?- dijo Charlie desconcertado mientras se vestía.
- Las explicaciones para más tarde, ahora lo que debemos hacer es salir de aquí.
- ¿Que está pasando?- Preguntó Fred - parece que se ha armado un gran revuelo.
- ¡Vamos, seguidme!- dijo Sarah mientras empezaba a correr.

Los tres corrieron por múltiples pasadizos hasta que llegaron a una puerta cerrada herméticamente. Se escuchó una gran explosión y luego hubo un pequeño seísmo que sacudió las instalaciones, y entonces, se apagaron todas las luces dejándolo todo a oscuras, se encendieron las luces rojas de emergencia.

- ¡Genial! ¿Y ahora que más va a pasar? - dijo Charlie a la par que miraba con recelo a Fred.

¡Atención! Código de emergencia 4C en funcionamiento, evacuen las instalaciones para mayor seguridad.

- Mejor me callo...
- Maldita sea... Tenemos que correr, se ha activado el código de autodestrucción de la base y explosionará en viente minutos.- Comentó Sarah.
-¡¿QUÉ?!- exclamó Charlie
- Pero esto no es lo peor.- Charlie maldijo para sus adentros algo que Sarah no entendió- El generador de emergencia sólo puede mantener la electricidad en todas las instalaciones durante quince minutos así que si no llegamos al elevador que lleva a la superficie antes de que se corte la energía jamás saldremos de aquí.

El trío empezó a correr de nuevo, pero al girar la esquina descubrieron que el camino estaba bloqueado por una montaña de escombros del techo derrumbado y era infranqueable.

- Tenemos que buscar otro camino - dijo Fred sin perder la calma.
- No hay otro camino, pero no os preocupéis tengo un par de trucos bajo mi manga - se rió Sarah.
- Vaya vaya... Van apareciendo gusanos allí por donde paso... - se burló Alfa que asomaba desde el agujero del techo.- Lástima que han habido algunos contratiempos y no tengo tiempo para jugar con vosotros, en fin, nos vemos en el infierno... Adiós.

Alfa chasqueó los dedos y de repente todo empezó a arder alrededor del grupo, había tanto fuego que no se podía ver nada alrededor, extrañamente ninguno se estaba quemando ni siquiera podía sentir el calor del fuego, de repente el fuego se esfumó como si una corriente de aire muy fuerte lo hubiera apagado.

De entre los escombros se elevó una figura, era la de Tim, tenía la ropa hecha trizas y tenia magulladuras y quemaduras por todo el cuerpo, Tim miró a Charlie y a Sarah y más tarde se fijó en Fred, esbozó una sonrisa y cayó inconsciente al suelo. Fred no supo como reaccionar y se quedó ahi derecho viendo como su hermano caía al suelo.

Puedo ver vuestro corazón, puedo sentir la oscuridad que hay dentro de vosotros, la tristeza y la maldad, pero no temáis yo os ayudare a sanar vuestro corazón.

Todos escucharon la voz de una niña pronunciando esas palabras en sus mentes, justo en el mismo instante el ambiente empezó a cambiar, la luz se empezó a atenuar y el aire se estaba corrompiendo dando lugar a un olor nauseabundo que apenas se podía soportar. Empezó a brotar sangre de todos los sitios, paredes, techo, suelo, respiraderos... Brotó y brotó hasta crear una capa de unos cinco centímetros de grosor, dejando el suelo pringoso y espeso.

Arriba en el agujero del techo Fred vio a una niña que sujetaba una muñeca y sonreía mientras se miraban. ¿Te gusta? He creado tu propio infierno, esta echo a tu medida, disfrútalo. Un escalofrío recorrió la espalda de Fred, no sabía cómo pero sabía que todo aquello le pertenecía, la sangre... La oscuridad, la peste...

Charlie empezó a vomitar a causa del olor nauseabundo que llenaba todas las habitaciones, Sarah le ayudó a levantarse, se había manchado los pantalones y las manos de sangre. Sara levantó a Tim en brazos.

¡Atención! Quedan quince minutos para la autodestrucción.

- Tenemos que salir de aquí lo más rápido posible, se nos acaba el tiempo. - La voz de Sarah sonaba tan aterrada que parecían gimoteos.

Charlie observó sus manos manchadas de sangre, entonces vio como esta se empezaba a mover y a expandir sobre u cuerpo y una sensación de terror y locura se apoderó de su corazón.

¡Atención! Quedan catorce minutos para la autodestrucción

Atención! Quedan catorce minutos para la autodestrucción.

El cuerpo de Charlie se estaba tiñendo de sangre por completo, la sensación de angustia que estaba experimentando era imposible de aguantar, se estaba volviendo loco todo aquello no podia estar pasando, era todo irreal. Sus ojos se pusieron en blanco y se desplomó en el suelo en mitad de convulsiones.

- ¡Charlie, Charlie! Vamos tienes que aguantar...- gimoteó Sarah con los ojos húmedos mientras sostenía a Tim en sus brazos- Tenemos que salir de aquí cuánto antes.

De repente tanto Fred cómo Sarah se elevaron del suelo, Sarah salto hasta el agujero del techo y se dió la vuelta.

- Fred tienes que coger a Charlie, tranquilo que no pesara nada. - le contó a Fred.

Fred apenas podía pronunciar una palabra, estaba intentando analizar la situación pero con todo lo que estaba sucediendo y con este entorno le resultaba imposible pensar con claridad. Levantó a Charlie con sus brazos, y efectivamente como dijo Sarah, Charlie parecía pesar menos que una pluma. De un salto llegó de sobras al agujero del techo e incluso se pasó de largo golpeándose en la cabeza con el techo.

¡Atención! Faltan doce minutos para la autodestrucción.

Tanto Sarah como Fred corrían tan rápido como sus piernas les dejaban, iban atravesando varias salas y pasillos, aunque en el estado actual Fred no podía saber el propósito de todas las habitaciones por las que pasaban, todo esta cubierto de sangre, apenas había luz y no para de escuchar aullidos y gemidos dentro de su cabeza, en las paredes crecía una especie de moho de color marrón y a medida que avanzaban se iban encontrando cadáveres mutilados, algunos parecían que se habían matado entre ellos. Los ascensores no funcionaban así que tomaron las escaleras, eran unos 15 niveles y aún así el edificio subterráneo solo tenía acceso a la superficie mediante un montacargas tras las puertas herméticas y la sala de esterilización por lo que si no llegaban antes de que la electricidad se apagase estarían perdidos.

¡Atención! Faltan ocho minutos para la autodestrucción.

Maldita sea pensó Fred. Empezaba a pensar que no tendrían tiempo para llegar. Corrieron y corrieron pero no había manera, las escaleras parecían no terminarse nunca.

¡Atención! Quedan cinco minutos para la autodestrucción.

En el mismo instante todas las luces se apagaron, se había ido la electricidad y con ella todo rastro de esperanza para escapar del edificio. Sarah cayó de rodillas al suelo, Fred se sentía cada vez más mareado y tropezó cayendo encima del cuerpo de Charlie y finalmente perdiendo la consciencia. Sarah se sentía impotente, no había nada que pudiera hacer para escapar, las lágrimas caían irremediablemente por sus mejillas. Se sentó en el suelo y miro a Charlie cubierto de sangre, le cogió de la mano.

- Perdóname... s-si yo... no... -las palabras perdían la voz antes de salir de su boca.- yo n... quería...

Sarah dio una última mirada a su reloj, solo faltaban unos segundos para que todas las instalaciones volaran por los aires, se acurrucó junto a Charlie entre sollozos y cerró los ojos. Diez segundos, los segundos más largos del mundo, nueve..............................................................
.............................................................. Tim abrió los ojos..............................................................
.............................................................. Ocho..............................................................
.............................................................. Se levantó..............................................................
.............................................................. Siete................................Seis..............................cinco.............................................................. .............................................................. Miró a Sarah.............................................................. .............................................................. Cuatro.............................................................. .............................................................. No llores - dijo Tim. .............................................................. Tres.............................................................. .............................................................. Sarah levantó la cabeza con sorpresa.............................................................. .............................................................. Dos.............................................................. ..............................................................Uno..............................................................
En ese mismo instante todo empezó a temblar, se escuchó un gran estruendo y luego una nube de fuego ascendió por las escaleras destruyendo todo a su paso hasta envolver a los chicos entre llamas y destrucción.

Alicia Thorne

Alicia se alejaba de las instalaciones abrazando su muñeca contra el pecho. Su rostro sonriente avanzaba con paso firme dejando detrás de ella el caos y la destrucción que ella mismo había sembrado, los soldados se mataban entre sí. Otros huían despavoridos por el terror y otros caían al suelo agonizando. A lo lejos, había un coche y la silueta de un hombre observando su obra.

El hombre vestía una gabardina, tenía el pelo corto y barba de tres días, podía ver a través de su corazón, parecía triste. Alicia sintió compasión por él, había pasado por muchas cosas horribles. El hombre dio un paso adelante, ni siquiera advirtió a la niña que pasaba por su lado.

- Yo no iría por allí señor, puede ser peligroso.- dijo inocentemente Alicia.
- ¿De dónde has salido? - Henry estaba sorprendido, no sabía de dónde había surgido la niña - No importa si es peligroso, debo ir allí, tengo que aprovechar ahora que no hay guardias.

La niña empezó a caminar en dirección opuesta a la base. Henry apartó la mirada de la niña y subió a su coche, antes de poder cerrar la puerta hubo un gran temblor y entonces una explosión enorme seguido de una gran columna de fuego y humo que emergió de las instalaciones de Exsilium Corp. La onda expansiva empujó el coche varios metros hacia atrás y todo quedó envuelto en polvo.

Alicia se alejaba sonriente mientras todo saltaba por los aires. Por fin se había vengado de quiénes la encerraron durante tanto tiempo, ahora podría volver con Johan, solo esperaba que aquél chico hubiera podido redimirse con su conciencia antes de la explosión.

Pronto nos reuniremos otra vez y podremos estar juntos para siempre..............................................................Johan.

Johan y Sydney Duncan

Sydney estaba apunto de soplar las velas de su tarta de cumpleaños cuando hubo un pequeño temblor que sacudió la casa tirando algunos jarrones y cuadros. Johan se levantó rápidamente y abrazó a su hija. Entonces escuchó una voz en su cabeza.

Johan

- Alicia...- Johan pronunció involuntariamente su nombre, ¿podría ser de verdad ella?
Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan Johan...................................................................................


JOHAN.
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